Medio integrante de la red CMMD
La sobremesa de la información · Noticias, análisis y conversación pública
ANÚNCIATE AQUÍ
6 de agosto de 2026 · admin

¿Por qué la presidenta del Senado defiende el fracking y la detención de Aguirre?

Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta del Senado de la República, salió este miércoles a dar la cara por el gobierno federal en dos frentes que no admiten tibiezas: la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, por el caso Ayotzinapa, y la polémica estrategia de extracción de gas no convencional que el gobierno insiste en no llamar fracking. En una entrevista con medios de comunicación, la senadora morenista rechazó tajantemente que se estén fabricando culpables en la investigación de los 43 normalistas desaparecidos y respaldó la propuesta energética que busca reducir la dependencia del gas importado de Estados Unidos. La emoción que transmite no es la de la militante rígida, sino la de quien ha estado del otro lado de la mesa: fue consejera independiente de Pemex de 2020 a 2024 y sabe que los números del petróleo no se discuten con consignas.
La detención de Ángel Aguirre Rivero, quien gobernó Guerrero entre 2011 y 2014, se realizó por orden de la Fiscalía General de la República por presunto ocultamiento de información relacionada con la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en septiembre de 2014. Castillo Juárez calificó como infundadas las versiones que señalan a Morena como fabricante de culpables y subrayó que la investigación se sustenta en hechos que se irán desahogando ante los tribunales. Aguirre se convierte en el segundo funcionario de alto nivel detenido por este caso, tras el exprocurador Jesús Murillo Karam. Pero la oposición no lo ve así.
Legisladores de oposición han salido a señalar que la detención responde a un intento de distraer la atención de otros temas que afectan al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Castillo Juárez desestimó esta lectura: «De ninguna manera es un distractor. Se está actuando a favor de la justicia en este país», respondió cuando se le cuestionó sobre el tema. La senadora reiteró su confianza en la fiscal y en el trabajo de los profesionales que integran la investigación. La pregunta que queda en el aire es si la justicia llegará antes de que se cumplan 12 años de la desaparición.
La entrevista también tocó temas de agenda inmediata. Sobre la suspensión de la importación de aguacate mexicano a Estados Unidos, Castillo Juárez señaló que alrededor de 1,500 elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional ya refuerzan la seguridad en la zona productora y estimó que el conflicto se resolverá en pocos días. En otro rubro, recibió al embajador de Egipto para estrechar lazos comerciales, científicos y culturales entre ambos países, aunque descartó que se haya tratado específicamente la extracción de petróleo. Fue una pausa diplomática antes de entrar al tema que más le duele al gobierno.
El asunto que más minutos consumió fue el de la extracción de gas natural no convencional. Castillo Juárez, quien se describe a sí misma como experta en hidrocarburos, defendió la propuesta del gobierno de Sheinbaum de explorar yacimientos que requieren técnicas de fracturamiento hidráulico, aunque insistió en que se trata de un modelo distinto al «fracking tradicional» que se practica en Texas. México consume 9,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales el 75% se importa desde Estados Unidos. La meta oficial es reducir esa dependencia en un 50%, lo que significaría pasar de importar el 70% al 20% del consumo nacional. Es como tener una cuenta de luz que cada mes le entrega el recibo a tu vecino: tarde o temprano, alguien va a querer cobrar con intereses.
La senadora explicó que la tecnología propuesta contempla el uso de aguas saladas del subsuelo profundo en lugar de agua potable, así como la sustitución de químicos tradicionales por sustancias orgánicas con menor impacto ambiental. Un comité de 17 científicos y especialistas, presentado en abril de 2026, tiene dos meses para evaluar la factibilidad técnica y ambiental de estos proyectos, con una presentación específica de áreas de desarrollo prevista para los próximos dos meses. Castillo Juárez enfatizó que el compromiso de campaña de Sheinbaum de no autorizar el fracking no se rompe, porque la Constitución y las leyes energéticas vigentes no establecen restricciones para este tipo de proyectos cuando se fundamentan en nueva tecnología. Pero los números oficiales cuentan otra historia.
Entre 2012 y 2026 se han perforado 1,095 pozos mediante fracturación hidráulica en Puebla y Veracruz, de los cuales 168 se realizaron durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y 18 en lo que va de la administración de Sheinbaum. Organizaciones ambientalistas han advertido que las tecnologías presentadas como «sustentables» son experimentales, costosas y no han sido probadas a escala. Científicos de la UNAM señalan que reciclar el agua de fracturamiento cuesta y que, en el mejor de los casos, la producción de gas no convencional solo duraría unos cuantos años antes de caer. ¿Cuánto vale una década de promesas de campaña si al final el agua de tu comunidad sale con químicos?
La entrevista terminó con un guiño a la política interna de Morena. Castillo Juárez confirmó que asistirá a la plenaria de su bancada para votar por la nueva presidenta del Senado, pese a que su permanencia en el cargo llega a su fin alrededor del 28 de agosto. «Todavía mi voto vale», dijo con una sonrisa que sonó a despedida de quien sabe que deja la silla pero no la voz. Presentó a su suplente, Blanca Elizabeth Fiesco Díaz, quien podría ocupar su escaño una vez que concluya su gestión al frente de la Mesa Directiva. La plenaria definirá no solo quién ocupa la presidencia, sino el rumbo de la bancada en un año legislativo que promete debates calientes.
Castillo Juárez se va del Senado con la misma convicción con la que llegó: institucionalidad sin claudicación de principios, como ella misma prometió al asumir el cargo el 1 de septiembre de 2025. Entre la defensa de una investigación judicial que lleva 12 años y la apuesta por un modelo energético que divide a científicos y comunidades, la arquitecta de 68 años deja una pregunta flotando en el aire del Hemiciclo: si la soberanía energética y la justicia por Ayotzinapa son los dos pilares de esta administración, ¿cuál de los dos se construye sobre terreno más firme? La próxima vez que pagues el recibo de la luz, pregúntale a alguien si sabe de dónde viene el gas que la encendió.