Mientras las pasarelas de París acaparan la atención con las colecciones de alta costura para la temporada otoño-invierno 2026-2027, las firmas más prestigiosas de la alta joyería también han convertido a la capital francesa en el escaparate de algunas de las creaciones más exclusivas del mundo. Collares, anillos, pendientes y brazaletes elaborados con diamantes, zafiros, rubíes, esmeraldas, perlas y oro de distintos tonos protagonizan presentaciones reservadas para clientes, coleccionistas y prensa especializada.
Las nuevas colecciones reflejan una clara tendencia hacia las piezas de gran tamaño, inspiración vintage y referencias a la naturaleza, las civilizaciones antiguas y la historia de cada casa joyera. Muchas de estas creaciones son ejemplares únicos cuyo valor supera con facilidad el millón de euros.
Una de las propuestas más llamativas llegó de la mano de Chanel, que presentó su colección Signes et Symboles (Signos y símbolos), una línea que retoma algunos de los emblemas más representativos de la firma creada por Gabrielle Chanel.
La colección incluye motivos como la camelia, la estrella, el sol y el león, elementos recurrentes en el universo creativo de la maison. Entre todas las piezas destaca un espectacular anillo elaborado en oro y diamantes con un gran zafiro central, cuyo precio supera los seis millones de euros, convirtiéndose en una de las joyas más valiosas presentadas durante esta edición.
Muy cerca de allí, en la emblemática Plaza Vendôme, considerada el corazón de la alta joyería parisina, Chaumet dio a conocer A Journey Through Nature, una colección inspirada en la belleza del mundo natural.
La firma también rindió homenaje a una de sus clientas más ilustres: la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón Bonaparte, cuya pasión por las joyas continúa influyendo en el estilo de la casa más de dos siglos después.
Otra de las protagonistas fue Boucheron, la primera firma joyera en instalarse en la Plaza Vendôme en 1893. Bajo la dirección creativa de Claire Choisne, la maison apostó por collares de gran volumen y fuerte presencia visual, elaborados con cristal de cuarzo, cristal rosa y piedras preciosas.
Las cinco propuestas presentadas tienen como punto de partida la figura humana y destacan por sus diseños escultóricos, donde la luminosidad y las formas orgánicas ocupan un papel central.
Desde Italia, Damiani aprovechó la ocasión para presentar Arte Maestra, una colección inspirada en algunas de las obras más importantes de la historia del arte.
Silvia Damiani, integrante de la tercera generación de la familia fundadora, explicó que la propuesta toma como referencia pinturas de grandes maestros para reinterpretarlas mediante piedras preciosas y metales nobles, dando continuidad a los pilares creativos que la firma reforzó tras celebrar su centenario en 2024.
Las perlas también tuvieron un lugar destacado gracias a Mikimoto, considerada la casa pionera en el cultivo de perlas. Su nueva colección, L’Éclat (El brillo), combina delicadas perlas de cultivo con diamantes en collares y pendientes que mantienen el estilo refinado característico de la firma japonesa.
Por su parte, Hermès eligió el Museo de Artes Decorativas de París para presentar una colección compuesta por 90 piezas distribuidas en 14 temáticas.
El universo ecuestre, una de las señas de identidad de la firma desde sus orígenes, vuelve a convertirse en la principal fuente de inspiración bajo la dirección artística de Pierre Hardy, quien desarrolló joyas que reinterpretan el movimiento, las formas y la elegancia asociadas al mundo del caballo.
En otro espacio expositivo cercano a la Ópera Garnier, Van Cleef & Arpels volvió la mirada hacia el antiguo Egipto, una civilización que ha servido de inspiración para varias de sus colecciones.
La firma presentó piezas desmontables y de gran complejidad técnica, además de incorporar nuevamente sus emblemáticas figuras de bailarinas, consideradas uno de los diseños más reconocibles de la casa.
Finalmente, Messika apostó por una colección inspirada en los paisajes de Botsuana. La gran protagonista fue Okavango Blue, un collar único creado alrededor de uno de los diamantes azules naturales más extraordinarios descubiertos hasta la fecha, una gema excepcional que concentra la atención de coleccionistas y amantes de la alta joyería.
Más allá del valor económico de estas piezas, las colecciones presentadas durante la semana de la alta costura permiten identificar algunas de las tendencias que marcarán el diseño de alta joyería en los próximos meses. Los collares de gran volumen, las piezas llamativas, las referencias a la naturaleza, el rescate de estilos vintage y la inspiración en culturas milenarias se consolidan como los principales ejes creativos de un sector donde la artesanía, la innovación y la exclusividad continúan siendo sus mayores distintivos.
