Por Bruno Cortés
La Cámara de Diputados aprobó un exhorto dirigido al Ejecutivo Federal para implementar una Estrategia Nacional de Prevención contra la ludopatía digital en menores de edad. El documento subraya la necesidad de combatir el acceso a aplicaciones de apuestas y videojuegos con componentes de azar, los cuales han registrado un incremento en el consumo infantil durante los últimos tres años.
Datos presentados en el punto de acuerdo indican que el 45% de los menores de edad en entornos urbanos tienen acceso recurrente a plataformas digitales con mecanismos de recompensa variable. Esta exposición temprana correlaciona con cambios en los patrones de dopamina cerebral, según advierten diversos estudios clínicos citados en la propuesta legislativa.
El impacto económico de la industria de juegos digitales alcanza cifras millonarias, pero los costos sociales en salud mental infantil no han sido cuantificados debidamente. Los legisladores proponen que el Estado actúe como ente regulador principal, estableciendo controles de identidad biométrica en plataformas móviles.
La estrategia solicitada contempla el desarrollo de campañas de alfabetización digital para padres de familia y tutores. El objetivo es proporcionar herramientas de monitoreo parental que permitan filtrar contenido de alto riesgo antes de que se formalice una adicción conductual.
Los legisladores enfatizaron que el marco legal vigente es insuficiente ante la velocidad de la evolución tecnológica. Mientras las leyes actuales se enfocan en casinos físicos, el entorno digital permanece en una zona de baja fiscalización donde las fronteras de edad son fácilmente vulneradas.
A nivel internacional, naciones como España y Reino Unido han comenzado a implementar restricciones similares, categorizando las «cajas de botín» o loot boxes como una forma de juego de azar. México busca homologar estas prácticas para mitigar el riesgo de normalización de las apuestas desde la infancia.
La Secretaría de Salud, en coordinación con la Secretaría de Gobernación, deberá presentar un cronograma de implementación antes del próximo trimestre. Se espera que este protocolo incluya la colaboración de empresas tecnológicas para auditar algoritmos que incentiven el juego excesivo.
