Un tren de carga del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec se descarriló la madrugada de este miércoles en el kilómetro 230+800 de la Línea Z, entre las comunidades de Nizanda y Chivela, en el municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca.
El incidente ocurrió en el mismo tramo donde, el 28 de diciembre de 2025, se registró el accidente ferroviario más grave del proyecto, cuando un tren de pasajeros se salió de las vías, dejando un saldo de 14 personas fallecidas y más de un centenar de heridas.
No hubo personas lesionadas
De acuerdo con información confirmada por fuentes de la Secretaría de Marina (Semar), el tren involucrado transportaba vagones vacíos, por lo que el percance no dejó personas lesionadas ni afectaciones a la población.
En un comunicado, la dependencia informó que se activaron los protocolos de seguridad para atender la emergencia y calificó el hecho como un «percance».
Imágenes difundidas tras el accidente muestran varios vagones fuera de las vías, ruedas desprendidas y una fractura en uno de los rieles, daños que serán analizados como parte de la investigación técnica.
Inician trabajos para retirar los vagones
Según las fuentes consultadas, alrededor de las 11:00 horas fue convocado el personal responsable de la operación del Tren Interoceánico para iniciar las maniobras de retiro de los vagones y la rehabilitación de la infraestructura ferroviaria afectada.
El operador del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec informó que ya realiza una revisión técnica para determinar las causas del descarrilamiento y aseguró que las operaciones del sistema continúan con normalidad.
El tren regresaba tras transportar vehículos coreanos
El convoy accidentado regresaba de Coatzacoalcos, Veracruz, luego de haber trasladado durante el fin de semana 3 mil vehículos de las marcas Hyundai y Kia, que previamente fueron desembarcados en el puerto de Salina Cruz, Oaxaca.
Días antes, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó públicamente esta operación logística y adelantó que durante la semana se firmaría un contrato con la empresa coreana para fortalecer el movimiento de mercancías a través del corredor ferroviario.
El antecedente del accidente mortal
El nuevo descarrilamiento ocurrió en un punto donde, tras el accidente de diciembre de 2025, las autoridades implementaron restricciones operativas.
Después de aquella investigación, el límite de velocidad en ese tramo quedó fijado en 30 kilómetros por hora, luego de que las autoridades concluyeran que el tren siniestrado circulaba por encima de los 50 kilómetros por hora autorizados en ese momento, factor que fue señalado como una de las causas del accidente.
Hasta el momento, no existe una versión oficial sobre las causas del nuevo descarrilamiento, por lo que será la revisión técnica la que determine si el incidente estuvo relacionado con una falla mecánica, la infraestructura ferroviaria o algún otro factor operativo.
