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6 de julio de 2026 · admin

¿Puede la afición provocar un «sismo»? Universitarios investigan las vibraciones del Estadio Akron

Las multitudinarias celebraciones de los aficionados dentro de los estadios pueden producir vibraciones lo suficientemente intensas para ser registradas por equipos sismológicos especializados. Este fenómeno, conocido como microsismo antropogénico, ha despertado el interés de investigadores que buscan comprender cómo los movimientos sincronizados de miles de personas impactan el entorno inmediato y las estructuras donde se realizan eventos masivos.

Como parte de estas investigaciones, equipos de estudiantes y especialistas universitarios instalaron estaciones sísmicas temporales en las inmediaciones del Estadio Akron, en Guadalajara. El objetivo es registrar en tiempo real las vibraciones generadas durante partidos del Mundial 2026 y correlacionarlas con momentos específicos, como goles, festejos colectivos o cánticos que provocan saltos simultáneos de decenas de miles de asistentes.

De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), un microsismo antropogénico corresponde a vibraciones superficiales originadas por actividades humanas y no por el movimiento de las placas tectónicas. Estas señales presentan frecuencias distintas a las de un sismo natural, son de corta duración y únicamente pueden detectarse mediante instrumentación instalada cerca de la fuente de emisión.

Los investigadores pretenden caracterizar la frecuencia, amplitud y alcance de estas vibraciones para diferenciarlas claramente de los fenómenos sísmicos naturales. Además, buscan generar información que permita evaluar, a largo plazo, si la repetición constante de este tipo de cargas dinámicas podría influir en el comportamiento estructural del estadio o de inmuebles cercanos, particularmente durante eventos con asistencia masiva.

El interés científico por este fenómeno no es nuevo. En distintos países se han documentado registros sísmicos asociados a partidos de futbol, conciertos y eventos multitudinarios. En México, estaciones del SSN han detectado previamente vibraciones durante encuentros deportivos y espectáculos masivos en la Ciudad de México. A nivel internacional, uno de los casos más conocidos fue el denominado «Swift Quake», registrado durante conciertos de la cantante Taylor Swift, donde miles de asistentes generaron señales claramente identificables por instrumentos sísmicos.

Durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 también se han reportado picos instrumentales coincidentes con los festejos de la afición en algunas sedes. Sin embargo, especialistas enfatizan que estos registros no constituyen sismos tectónicos, no representan un riesgo geológico y tampoco activan los sistemas de alerta sísmica, diseñados exclusivamente para detectar movimientos originados por procesos naturales de gran escala.

Los resultados de esta investigación podrían aportar herramientas para fortalecer el monitoreo estructural de recintos deportivos y mejorar los protocolos de mantenimiento preventivo en instalaciones que reciben grandes concentraciones de personas. Asimismo, la información permitiría perfeccionar los modelos que utilizan los sismólogos para distinguir con mayor precisión entre vibraciones de origen humano y fenómenos sísmicos naturales.

Especialistas coinciden en que, aunque la pasión de la afición puede «hacer temblar» los registros de los sismógrafos, el fenómeno permanece localizado, de baja energía y sin capacidad para generar terremotos o activar alertas sísmicas. Más que un motivo de preocupación, representa una oportunidad para ampliar el conocimiento sobre la interacción entre la actividad humana y el comportamiento dinámico de las estructuras.