La definición del candidato de Morena a la gubernatura de Zacatecas en 2027 empieza a mostrar un patrón consistente en las mediciones de opinión pública disponibles hasta ahora: Verónica Díaz encabeza las principales encuestas internas del partido, con Ulises Mejía Haro como su competidor más cercano, aunque sistemáticamente detrás en los cuatro ejercicios revisados.
El proceso de selección interna en Morena suele resolverse mediante encuestas, un método que el propio partido ha utilizado en elecciones anteriores para definir candidaturas. En ese contexto, los números que hoy circulan cobran relevancia como posible antesala del criterio que se aplicará para destrabar la candidatura zacatecana.
En la medición interna de Demoscopia, Díaz obtiene 32.1% frente al 23.8% de Mejía Haro, una diferencia de 8.3 puntos porcentuales. José Narro Céspedes, Geovanna Bañuelos y Susana Barragán completan la lista con porcentajes menores, de 12.5%, 7.6% y 6.8%, respectivamente, sin que ninguno de ellos muestre, por ahora, capacidad de disputar el primer lugar.
TResearch y Algoritmo replican el mismo orden de posiciones, aunque con variaciones en los porcentajes exactos. En los tres ejercicios revisados —Demoscopia interna, TResearch y Algoritmo—, Díaz se mantiene en primer lugar y Mejía Haro en segundo, sin que ningún otro aspirante logre acortar distancias de forma relevante en ninguna de las mediciones.
El dato que más llama la atención en el terreno interno es el tracking mensual de Algoritmo: Díaz pasó de 24% en abril a 25% en mayo y 26% en junio, mientras Mejía Haro cayó de 22% a 21% en el mismo periodo. Esta trayectoria, de sostenerse en los próximos meses, podría ampliar aún más la diferencia entre ambos aspirantes antes de que se resuelva formalmente la candidatura.
Este patrón cobra relevancia adicional porque, según los mismos ejercicios, Morena aparece como la fuerza dominante en la intención de voto por partido en Zacatecas, con cifras entre 34.2% y 37.8%, muy por encima del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano. Esto significa que, en los escenarios revisados, la candidatura de Morena —sea cual sea el nombre que finalmente se defina— parte con una ventaja estructural sobre el resto de las fuerzas políticas.
Si la tendencia se mantiene, la definición del candidato morenista podría resolverse con Díaz como favorita. Sin embargo, las mediciones también reportan bolsas de indecisos, particularmente en los cortes internos, que podrían mover el resultado final antes de que el partido formalice su método de selección y su candidatura definitiva.
