A once meses de la elección, Baja California Sur ya tiene el escenario más definido de lo que parece. El actual gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, de Morena, dejará el cargo en 2027 y la disputa por sucederlo se concentra en junio de ese año. El partido oficialista arranca con ventaja, pero la pelea interna entre sus propios aspirantes genera más ruido que en otros estados.
Las mediciones más recientes de julio y agosto de 2026 colocan a la alianza Morena-PT-PVEM con entre 40 y 48 por ciento de la intención de voto. El PAN aparece como segunda fuerza, con porcentajes que oscilan entre 19 y 25 por ciento. La distancia sigue siendo amplia, pero no tan cómoda como en otras entidades.
Dentro de Morena la competencia está más cerrada. En una encuesta de julio, la alcaldesa con licencia de La Paz, Milena Quiroga Romero, alcanzó 45.7 por ciento de las preferencias internas. En otra medición de inicios de agosto, el alcalde de Los Cabos, Christian Agúndez Gómez, del PT, apareció primero con 32.4 por ciento. Manuel Cota Cárdenas, diputado federal del Verde, también se mantiene en la conversación.

En el Partido Acción Nacional el perfil que concentra más menciones es Francisco Pelayo Covarrubias, conocido como Pancho Pelayo. En varias mediciones lidera las preferencias internas del panismo. Otras figuras como Lupita Saldaña y Edith Aguilar también aparecen, aunque con menor fuerza.
Como cuando dos vecinos pelean por el mismo puesto en la esquina: uno tiene el local más grande y el otro el que más gente conoce. La interna de Morena todavía no tiene un claro ganador y eso puede cambiar el ritmo de la campaña cuando se defina al abanderado.
La oposición todavía no ha cerrado una alianza formal. El PAN parece dispuesto a competir solo o con apoyos puntuales, mientras el PRI y Movimiento Ciudadano mantienen perfiles propios, aunque con menor tracción. Una eventual unión opositora podría reducir la brecha, pero por ahora no se ve consolidada.
Para los sudcalifornianos, lo que se decide no es solo un cambio de nombre en el Palacio de Gobierno. Incluye el manejo del turismo, la seguridad en Los Cabos y La Paz, y las políticas de agua y vivienda en un estado que vive del sol y del visitante. Las definiciones de los próximos meses marcarán el tono de lo que viene.
Morena ya registró a varios aspirantes a las coordinaciones estatales que preceden a las candidaturas. La definición final se hará por encuesta, método que el partido ha usado en procesos anteriores. Por el lado opositor, el reloj avanza y todavía falta claridad sobre si habrá coalición o cada quien irá por su lado.
El escenario más probable, con la información disponible hasta agosto de 2026, apunta a que el abanderado de la alianza oficialista parte con ventaja. Pero la pelea entre Quiroga y Agúndez todavía no está cerrada. En política, como en el mar de BCS, la corriente puede cambiar de un día para otro.
¿Tú qué crees que pase: se impone la estructura o gana quien tenga más fuerza local?
