Medio integrante de la red CMMD
La sobremesa de la información · Noticias, análisis y conversación pública
ANÚNCIATE AQUÍ
28 de mayo de 2026 · admin

El PAN prende la sesión con mantas, MORENA y PT no aguantan

Por Bruno Cortes

La sesión en la Cámara de Diputados terminó atrapada por el caos. Lo que comenzó como un debate ríspido derivó en gritos, acusaciones cruzadas, reclamos a la Mesa Directiva y un receso obligado para intentar desactivar la tensión entre las bancadas.

El detonante fueron dos enormes mantas desplegadas por diputados del PAN desde los balcones superiores del salón de plenos. En ellas aparecían acusaciones directas contra Morena y varios personajes políticos del oficialismo, acompañadas de frases como “Morena, los narcos del bienestar” y “El cártel de Morena”.

Desde ese momento, el ambiente se rompió por completo. Diputados de Morena abandonaron sus curules para reclamar a la presidencia en funciones, mientras legisladores panistas defendían la protesta como parte de su libertad política dentro del Congreso.

La diputada morenista Rafaela Vianey García Romero tomó la palabra para exigir orden y reclamar directamente a la presidenta en funciones, Paulina Rubio Fernández, por permitir el despliegue de las mantas y no contener las protestas opositoras.

“Deje de ser facciosa y haga su trabajo”, lanzó desde tribuna en medio del ruido del pleno, mientras los gritos desde distintos sectores impedían por momentos escuchar las intervenciones.

La escena recordó otras etapas del Congreso mexicano en las que Morena, cuando era oposición, utilizaba pancartas, mantas y consignas para presionar políticamente desde el pleno. Ahora, desde la mayoría legislativa, el oficialismo exigía orden parlamentario frente a tácticas que antes fueron parte de su repertorio político.

La tensión subió todavía más cuando el coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, advirtió riesgos físicos por la presencia de diputados en las partes altas del recinto sosteniendo las lonas. “Se pueden caer”, alertó desde tribuna, mientras acusaba a la oposición de intentar “dilatar” y “reventar” la sesión.

La presidenta en funciones insistió varias veces en los llamados a mantener la “cordura y compostura”, aunque el pleno ya operaba entre interrupciones constantes, legisladores de pie y discusiones simultáneas dentro del salón de sesiones.

Con el debate completamente fuera de control, la Mesa Directiva optó finalmente por decretar un receso para permitir una reunión entre los coordinadores parlamentarios en la Junta de Coordinación Política (Jucopo), con el objetivo de intentar reconstruir acuerdos mínimos para reanudar los trabajos legislativos.

El receso sirvió como válvula de escape para bajar momentáneamente la confrontación, aunque dejó exhibida la polarización que domina actualmente la Cámara de Diputados y la dificultad de conducir debates parlamentarios en medio de acusaciones cada vez más agresivas entre oficialismo y oposición.

La sesión quedó suspendida temporalmente mientras los líderes parlamentarios buscaban una salida política al conflicto generado dentro del pleno, en una jornada que terminó marcada más por las mantas, los reclamos y el desorden que por el contenido del dictamen discutido.