Ciudad de México.– La administración capitalina informó que 240 de las 298 toneladas de residuos generadas durante los 39 días de actividades del Mundial 2026 serán recicladas y convertidas en mobiliario urbano para parques, plazas, bosques urbanos y otros espacios públicos, como parte de una estrategia de economía circular que busca reducir el impacto ambiental de los eventos masivos y establecer un modelo permanente de aprovechamiento de materiales.
La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) detalló que la iniciativa forma parte del programa «Mundial Verde», impulsado en coordinación con la Agencia de Gestión Integral de Residuos (AGIR), la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) y empresas especializadas en reciclaje. El proyecto contempla que los materiales recuperados regresen a la ciudad en forma de infraestructura urbana, en lugar de terminar en rellenos sanitarios.
De acuerdo con las autoridades, durante el torneo se recolectaron 298 toneladas de residuos, de las cuales 240 toneladas corresponden a materiales reciclables, principalmente botellas de PET, plásticos reciclables y latas de aluminio. Estos insumos son sometidos a procesos de limpieza, separación y trituración; posteriormente, el plástico se transforma en pequeñas partículas que vuelven a fundirse para fabricar nuevos productos.
El material recuperado será utilizado para elaborar bancas, sillas, mesas, jardineras, contenedores de basura y postes de alumbrado de baja altura, que serán instalados en parques, Utopías, bosques urbanos y otros espacios públicos de la Ciudad de México, con el propósito de que el legado ambiental del Mundial permanezca más allá de la competencia deportiva.
La titular de la Sedema, Julia Álvarez Icaza, señaló que el objetivo de la estrategia trasciende la fabricación de mobiliario urbano. Explicó que la intención es consolidar una política pública permanente de gestión integral de residuos, bajo el principio de que todo material correctamente separado conserva un valor económico y ambiental que puede reincorporarse a una cadena productiva, reduciendo la cantidad de desechos enviados a disposición final.
Más allá de los resultados inmediatos, la estrategia representa un intento por institucionalizar prácticas de separación en origen, acopio diferenciado y reciclaje industrial en eventos de alta concentración de personas. De consolidarse, el esquema podría replicarse en festivales, movilizaciones sociales, conciertos y otras actividades masivas organizadas en la capital, disminuyendo la presión sobre la infraestructura de manejo de residuos.
No obstante, especialistas en gestión ambiental han señalado que el éxito de este tipo de políticas dependerá de la continuidad de los programas una vez concluido el Mundial, así como de la existencia de mecanismos públicos de evaluación que permitan conocer el volumen real de materiales recuperados, los costos del proceso y el impacto ambiental obtenido. La transparencia en estos indicadores será determinante para medir si el modelo de economía circular puede convertirse en una política pública permanente y no únicamente en una acción asociada a un evento internacional.
La Sedema sostuvo que el programa «Mundial Verde» busca convertir los residuos en recursos aprovechables y fortalecer una cultura de reciclaje entre la población, con el objetivo de disminuir la generación de basura y promover un modelo de desarrollo urbano más sostenible. La dependencia indicó que continuará trabajando con la AGIR, la Sobse y el sector especializado para ampliar las capacidades de recuperación y reutilización de materiales en la capital.
Fuentes: Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México; Agencia de Gestión Integral de Residuos (AGIR); Secretaría de Obras y Servicios (Sobse).
