Ciudad de México, 4 de junio de 2026. Con una inversión pública de 174 millones de pesos, el Gobierno de la Ciudad de México inauguró la rehabilitación integral de los embarcaderos de Cuemanco y Nativitas, en Xochimilco, una de las zonas turísticas y patrimoniales más emblemáticas de la capital. La administración capitalina aseguró que las obras permitirán fortalecer la imagen de la ciudad rumbo a la Copa Mundial de Futbol 2026, al tiempo que impulsarán la conservación ambiental y la actividad económica local.
Durante la inauguración del embarcadero de Cuemanco, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, destacó que se destinaron 90 millones de pesos a este espacio y 84 millones al embarcadero de Nativitas, como parte de una estrategia de recuperación de Xochimilco y sus canales, considerados patrimonio cultural y ambiental de relevancia internacional.
De acuerdo con cifras oficiales, la intervención abarcó más de 50 mil metros cuadrados y contempló la reconstrucción de 162 locales comerciales, de los cuales 74 se ubican en Cuemanco y 88 en Nativitas. Las autoridades señalaron que las obras beneficiarán a más de 2 mil familias, 216 remeros y trajineras, así como a más de 500 mil visitantes que cada año recorren estos embarcaderos.
La mandataria afirmó que la modernización representa el inicio de una transformación de largo alcance para la zona lacustre de la capital. No obstante, especialistas y organismos internacionales han advertido en diversas ocasiones que la recuperación de Xochimilco requiere acciones permanentes para enfrentar problemas estructurales como la urbanización irregular, la contaminación de los canales y la pérdida de biodiversidad.
Entre las principales obras realizadas destacan la construcción de nuevas áreas comerciales, la remodelación de malecones, senderos y espacios públicos, así como la instalación de infraestructura sustentable. Según el Gobierno capitalino, el proyecto incorporó luminarias LED alimentadas con energía solar, sistemas de captación de agua pluvial, jardines de lluvia y zonas de infiltración para contribuir a la recarga de acuíferos.
La titular de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza Ramírez, informó que también se rehabilitaron áreas verdes y se sembraron 55 mil plantas, incluyendo especies destinadas a atraer polinizadores como abejas, mariposas y colibríes. Asimismo, destacó que más de 600 prestadores de servicios turísticos recibieron capacitación y certificación para mejorar la atención a visitantes y fortalecer el turismo sustentable.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue la certificación de Cuemanco como la primera obra pública de México con cero emisiones netas de carbono, reconocimiento acreditado mediante estándares internacionales de compensación ambiental. La certificación fue entregada por la organización Climate Action Reserve, de acuerdo con información presentada durante el evento.
En materia de conservación, la administración local reiteró su compromiso con la protección del ajolote, especie endémica de Xochimilco catalogada en riesgo. Entre las acciones anunciadas destacan la operación de un laboratorio público para su preservación, la recuperación de sitios chinamperos para su reintroducción y la construcción del Santuario del Ajolote dentro del Parque Ecológico de Xochimilco.
Por su parte, el representante de la UNESCO en México, Andrés Morales, reconoció la rehabilitación de los embarcaderos y consideró que las obras pueden contribuir a fortalecer la protección del patrimonio cultural y natural de Xochimilco. Sin embargo, también planteó la necesidad de actualizar el Plan de Manejo de la zona y desarrollar mecanismos de gestión turística que permitan equilibrar la llegada de visitantes con la conservación de este ecosistema único.
Aunque las autoridades presentan la inversión como un paso clave para proyectar a Xochimilco ante los visitantes nacionales e internacionales que llegarán durante el Mundial 2026, el verdadero desafío será garantizar que las obras se traduzcan en una recuperación ambiental sostenible y en beneficios duraderos para las comunidades que dependen económica y culturalmente de este histórico sistema lacustre.
