PAN y PRI respaldan a Maru Campos ante investigación del Senado federal
Líderes del PAN y PRI cierran filas con Maru Campos tras críticas federales por la muerte de agentes estadounidenses en Chihuahua.
Por Juan Pablo Ojeda
La dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero, y el senador Alejandro Moreno, líder del PRI, manifestaron su respaldo total a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Este apoyo surge en respuesta a la intervención del gobierno federal y el citatorio para una comparecencia ante el Senado derivado del fallecimiento de dos agentes estadounidenses en territorio chihuahuense el pasado 19 de abril.
Jorge Romero calificó de «vulgar» el actuar de la Cuarta Transformación, señalando una disparidad en el escrutinio de las autoridades federales hacia gobiernos de oposición en comparación con los perfiles afines a Morena. El dirigente panista afirmó que la bancada de su partido votó a favor de la comparecencia de Campos, bajo el argumento de que la mandataria expondrá ante la cámara alta las fallas en la estrategia de seguridad federal.
Por su parte, Alejandro Moreno defendió la cooperación con agencias extranjeras, argumentando que la colaboración transfronteriza fortalece el Estado de Derecho. El líder priista sostuvo que Chihuahua, dada su posición estratégica, requiere decisiones firmes frente al crimen organizado, desestimando las críticas federales sobre una supuesta vulneración a la soberanía nacional.
El punto central de la defensa panista radica en la acción de desmantelamiento de laboratorios clandestinos realizada por la administración de Campos. Romero insistió en que el gobierno estatal actuó ante la falta de una respuesta efectiva por parte de las fuerzas federales en el combate al narcotráfico dentro del estado.
La bancada del PRI en el Senado se comprometió a respaldar las acciones estatales que busquen recuperar terreno frente a los grupos delictivos. Moreno subrayó que la seguridad es una obligación ineludible y que el enfrentamiento al crimen organizado debe prevalecer sobre cualquier discurso político partidista.
El debate en el Senado promete escalar, toda vez que la oposición ha condicionado la comparecencia a un ejercicio de rendición de cuentas mutua. La gobernadora de Chihuahua mantiene, según los líderes partidistas, una posición de apertura para exponer la situación de inseguridad que impera en la frontera.
La confrontación entre el Ejecutivo federal y los gobiernos estatales de oposición subraya la complejidad de la política de seguridad nacional. Mientras el Gobierno de México mantiene su postura de centralización operativa, las dirigencias del PAN y PRI apuestan por la confrontación directa para posicionar el tema de la seguridad en la agenda parlamentaria.
