CDMX, entre las siete entidades con mayor presencia de organizaciones delictivas: FGR
La Ciudad de México aparece entre las siete entidades del país donde la Fiscalía General de la República (FGR) identifica una mayor concentración de organizaciones delictivas activas y de investigaciones relacionadas con delitos del fuero federal. El diagnóstico forma parte del Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029, presentado por la institución en abril pasado.
De acuerdo con el documento, además de la capital, las entidades señaladas son Jalisco, Sinaloa, Estado de México, Sonora, Tamaulipas y Michoacán. La FGR relaciona esta concentración principalmente con investigaciones por delitos contra la salud, posesión, portación y uso de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, así como hechos vinculados con delincuencia organizada.
Para la Ciudad de México, uno de los datos centrales del diagnóstico corresponde a 2025, cuando se contabilizaron 9 mil 37 carpetas de investigación por delitos federales, la cifra más elevada entre las entidades referidas en el documento. El dato debe interpretarse con cautela: una carpeta de investigación no equivale necesariamente a una organización delictiva ni significa que cada expediente corresponda a un grupo criminal distinto.
La dimensión de la capital ayuda a explicar parte de esta carga institucional. La CDMX concentra una población numerosa, actividades financieras, comerciales y logísticas, además de conexiones metropolitanas y nacionales que pueden facilitar tanto actividades económicas legales como la movilidad de mercados ilícitos. El propio diagnóstico de la FGR distingue entre las dinámicas criminales urbanas y las disputas territoriales observadas en otras regiones del país.
El informe federal también coloca a Ciudad de México, Sinaloa, Guanajuato, Jalisco y Sonora como las entidades que concentraron 47.4 por ciento de los homicidios del fuero federal durante 2025. La FGR identifica este conjunto como un corredor de alta letalidad en las regiones del Pacífico y el Bajío, aunque advierte que las causas de la violencia son distintas según el territorio.
En el caso capitalino, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha reportado de manera independiente la identificación y desarticulación de diversos grupos y células delictivas. Por ejemplo, entre octubre de 2024 y abril de 2026, la dependencia informó la detención de 10 mil 435 personas por delitos de alto impacto y la desarticulación de 39 grupos delictivos con operación en la ciudad.
La propia información de la SSC muestra que las estructuras criminales no tienen necesariamente la misma dimensión ni alcance. En sus reportes aparecen organizaciones como Unión Tepito, Fuerza Anti Unión, Cártel de Tláhuac, Los Rodolfos y Cártel Jalisco Nueva Generación, junto con otras células de alcance territorial más reducido. En enero de 2026, por ejemplo, la dependencia informó la desarticulación de 35 grupos delictivos y la detención de 987 probables delincuentes mediante trabajos de investigación e inteligencia.
Esta diferencia de criterios también explica por qué existen distintas estimaciones sobre el número de grupos criminales que tienen presencia en la capital. Reportes periodísticos basados en información de inteligencia de autoridades locales han mencionado decenas de organizaciones y células, mientras que otros recuentos se concentran únicamente en estructuras consideradas prioritarias. No se trata necesariamente de cifras contradictorias: pueden responder a periodos, metodologías y definiciones diferentes.
El dato de la FGR, por tanto, no implica que la Ciudad de México sea considerada por sí sola como territorio dominado por organizaciones criminales. Lo que muestra es una alta concentración de asuntos que requieren intervención federal, dentro de un contexto en el que convergen delitos de competencia local y federal. Esa distinción resulta relevante para evitar equiparar automáticamente el número de carpetas con el tamaño o capacidad de las organizaciones delictivas.
Para las autoridades, el reto consiste en traducir el volumen de investigaciones en resultados judiciales y desarticulaciones sostenibles, particularmente frente a delitos que atraviesan fronteras estatales. La FGR plantea para el periodo 2026-2029 un modelo basado en inteligencia, análisis estratégico, ciencia y fortalecimiento de las investigaciones para mejorar la integración de las carpetas.
En ese contexto, el diagnóstico federal coloca a la CDMX dentro de un mapa nacional de atención prioritaria, pero también obliga a distinguir entre incidencia delictiva, número de investigaciones, presencia territorial y capacidad real de las organizaciones criminales. Son variables relacionadas, pero no equivalentes, y mezclarlas puede generar una lectura imprecisa de la situación de seguridad en la capital.



