México debe cooperar en seguridad continental sin renunciar a su soberanía: Kenia López Rabadán
Ante el crecimiento de los desafíos que plantea el crimen organizado en la región, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados de México, Kenia López Rabadán, afirmó que México debe fortalecer la cooperación con otros países del continente para enfrentar la delincuencia organizada, pero siempre preservando plenamente su soberanía nacional.
La legisladora señaló que, más allá de ideologías o posiciones partidistas, el país debe sumar esfuerzos con las naciones de América para combatir un fenómeno que trasciende fronteras y que requiere respuestas coordinadas. En su opinión, los problemas de seguridad que afectan a la región exigen una mayor colaboración entre los gobiernos y mecanismos más estrechos de coordinación internacional.
López Rabadán subrayó que cualquier participación de México en iniciativas de carácter continental debe darse con pleno respeto a la soberanía del país. Esto implica, dijo, que todas las acciones se realicen en estricto apego a la Constitución mexicana y a los principios históricos que han guiado la política exterior del Estado mexicano.
En ese contexto, recordó que recientemente se anunció la creación del llamado Escudo de las Américas, una propuesta orientada a articular un esfuerzo conjunto entre los países del continente en materia de seguridad y cooperación frente al crimen organizado.
De acuerdo con la legisladora, México no puede mantenerse al margen de los espacios donde se diseñan respuestas regionales frente a amenazas compartidas. Debido a su historia, su responsabilidad regional y su peso geopolítico en el continente, el país tiene un papel relevante en la construcción de estrategias comunes que permitan enfrentar de manera más efectiva a las redes criminales.
La presidenta de la Cámara de Diputados insistió en que la cooperación internacional en materia de seguridad es necesaria para atender fenómenos que operan a escala transnacional. Sin embargo, enfatizó que este tipo de iniciativas deben desarrollarse bajo reglas claras que garanticen el respeto a la autonomía y a las decisiones soberanas de cada nación.
Finalmente, López Rabadán resumió su postura al señalar que México debe participar en los esfuerzos colectivos de la región para combatir la delincuencia organizada, pero siempre manteniendo como principio irrenunciable la defensa de su soberanía nacional.