El sistema de transporte más utilizado de la capital enfrenta una nueva crisis. El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo inició una serie de movilizaciones que han impactado directamente la operación del Sistema de Transporte Colectivo Metro, al denunciar graves rezagos en el mantenimiento de los trenes.
Desde el pasado 10 de abril, los trabajadores han expresado su inconformidad ante la falta de respuesta por parte del gobierno capitalino a sus demandas. En un comunicado, expusieron las condiciones en las que opera actualmente el Metro y alertaron sobre el desgaste de la flota.
De acuerdo con sus cifras, de los 391 trenes que conforman el sistema, más del 70% —alrededor de 273 unidades— no ha recibido mantenimiento general pese a haber superado el kilometraje recomendado. Según los estándares técnicos, cada tren debería ser intervenido al alcanzar los 750 mil kilómetros; sin embargo, algunos ya superan los 2 millones de kilómetros recorridos, lo que incrementa significativamente el riesgo de fallas.
A este panorama se suma que 84 trenes permanecen fuera de servicio por falta de refacciones, lo que reduce aún más la capacidad operativa. El sindicato sostiene que únicamente 68 trenes se encuentran en condiciones óptimas, operando principalmente en las líneas 1 y 12. En tanto, cerca del 30% de la flota recibe únicamente mantenimiento parcial, lo que consideran insuficiente para garantizar la seguridad.

Las advertencias no son menores. El sindicato ha señalado que podría reanudar paros y ausencias laborales, lo que afectaría el traslado diario de millones de usuarios en la Ciudad de México. La situación genera preocupación ante posibles retrasos, saturación y fallas en el servicio.
En respuesta, el director general del Metro, Adrián Rubalcava, anunció que sostendrá una reunión con la dirigencia sindical para buscar acuerdos que permitan normalizar la operación. El funcionario explicó que ya existen antecedentes de diálogo y avances en negociaciones previas.
Entre los temas prioritarios a tratar se encuentran la seguridad en el transporte de usuarios, el mantenimiento integral de trenes y vías, así como las condiciones laborales del personal. Rubalcava también indicó que la jefa de Gobierno ha instruido retomar las mesas de trabajo junto con la Secretaría de Administración y Finanzas, con el objetivo de encontrar soluciones estructurales.
La situación del Metro capitalino vuelve así al centro del debate público, evidenciando los desafíos que enfrenta uno de los sistemas de movilidad más importantes del país. Mientras continúan las negociaciones, millones de usuarios permanecen atentos a posibles afectaciones en su traslado diario.