Liliana Ortiz presume aprendizajes de Fitur para turismo mexicano
Desde la Cámara de Diputados, la diputada Liliana Ortiz Pérez, del Partido Acción Nacional (PAN), salió a contar qué dejó su paso por la Feria Internacional de Turismo 2026, uno de los encuentros más importantes del sector a nivel global. Y más allá del discurso turístico clásico, el mensaje va con carga legislativa: lo que se vio allá podría traducirse en cambios concretos a las reglas del turismo en México.
Por Bruno Cortés
Desde la Cámara de Diputados, la diputada Liliana Ortiz Pérez, del Partido Acción Nacional (PAN), salió a contar qué dejó su paso por la Feria Internacional de Turismo 2026, uno de los encuentros más importantes del sector a nivel global. Y más allá del discurso turístico clásico, el mensaje va con carga legislativa: lo que se vio allá podría traducirse en cambios concretos a las reglas del turismo en México.
En corto, lo que dice la diputada es que este tipo de viajes no son paseo. Sirven —según su versión— para comparar cómo otros países están resolviendo temas clave como turismo sostenible, seguridad para visitantes y protección de grupos vulnerables. Es decir, traer ideas que luego puedan aterrizarse en leyes o ajustes al marco jurídico mexicano.
Durante el evento, realizado en Madrid entre el 21 y el 25 de enero, la presencia de legisladores mexicanos buscó mandar una señal: México no solo va a promocionar playas y destinos, sino también a posicionarse como un país que se toma en serio los retos globales del turismo, como la inclusión, la legalidad y la protección de menores.
Uno de los puntos que más destacó Ortiz Pérez fue la firma de la alianza “Viaja Seguro”, que cobra relevancia rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026, donde México será una de las sedes. Aquí el enfoque es claro: prevenir riesgos, especialmente para niñas, niños y adolescentes, ante el aumento de visitantes y la dinámica que generan estos eventos masivos.
En su informe publicado en la Gaceta Parlamentaria, la diputada también subraya algo que suele pasar desapercibido: la llamada diplomacia parlamentaria. Básicamente, el intercambio directo entre legisladores, gobiernos y organismos internacionales que puede abrir puertas para cooperación y, eventualmente, influir en cómo se diseñan políticas públicas.
El trasfondo político es interesante. La Comisión de Turismo no solo busca promover destinos, sino meterse de lleno en cómo se regula el sector. Y ahí es donde entra el discurso de Ortiz: usar lo aprendido en Fitur para empujar una agenda con enfoque social, de derechos humanos y sostenibilidad, algo que cada vez pesa más en el turismo global.
Al final, la lectura es clara: este tipo de foros ya no son solo vitrinas para atraer visitantes, sino espacios donde también se negocia cómo deben evolucionar las reglas del juego. Y en ese terreno, la Cámara de Diputados quiere tener voz.
