Mujeres consolidan su presencia en los principales espacios de poder en México
La participación de las mujeres en la política mexicana ha experimentado uno de sus avances más significativos en la última década. Hoy no solo ocupan cargos clave en el gobierno federal y en el Poder Legislativo, sino que México cuenta por primera vez en su historia con una mujer al frente de la Presidencia de la República.
Por Juan Pablo Ojeda
La participación de las mujeres en la política mexicana ha experimentado uno de sus avances más significativos en la última década. Hoy no solo ocupan cargos clave en el gobierno federal y en el Poder Legislativo, sino que México cuenta por primera vez en su historia con una mujer al frente de la Presidencia de la República.
La llegada de Claudia Sheinbaum Pardo a la Presidencia en octubre de 2024 marcó un hito político tras más de 200 años de gobiernos encabezados exclusivamente por hombres. Electa en junio de ese mismo año como candidata de la coalición integrada por Morena, PT y PVEM, su administración ha impulsado políticas enfocadas en ampliar los derechos y la participación de las mujeres.
Entre las primeras medidas de su gobierno destaca la creación de la Secretaría de las Mujeres, una dependencia que sustituyó al Instituto Nacional de las Mujeres con el objetivo de fortalecer las políticas públicas de igualdad sustantiva. Al frente de esta nueva institución se encuentra Citlalli Hernández Mora, quien tiene la tarea de diseñar estrategias nacionales para prevenir la violencia de género, reducir el embarazo infantil y homologar sanciones por delitos sexuales.
Mujeres en los principales órganos del Estado
El avance de las mujeres en la vida pública también se refleja en los órganos del Poder Legislativo y en instituciones clave del Estado.
En la Cámara de Diputados, la Mesa Directiva es presidida por Kenia López Rabadán, legisladora del Partido Acción Nacional (PAN), quien encabeza los trabajos parlamentarios durante el segundo año de ejercicio de la LXVI Legislatura. Uno de los principales retos de su gestión será conducir el debate sobre la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal.
Por su parte, el Senado de la República es dirigido por Laura Itzel Castillo Juárez, senadora de Morena que asumió la presidencia de la Mesa Directiva en septiembre de 2025. Desde esa posición, deberá garantizar el equilibrio en las discusiones legislativas, también en torno a la eventual reforma electoral y otras iniciativas prioritarias.
En el ámbito de la procuración de justicia, otro hecho histórico se concretó con el nombramiento de Ernestina Godoy Ramos como titular de la Fiscalía General de la República, convirtiéndose en la primera mujer en dirigir esta institución. Godoy asumió el cargo en diciembre de 2025 para el periodo 2025-2034, tras la salida de Alejandro Gertz Manero.
Crece la presencia femenina en los gobiernos estatales
El avance también se refleja a nivel local. Desde 2018 se ha duplicado el número de mujeres que gobiernan entidades federativas y actualmente 13 estados del país están encabezados por mandatarias.
Entre ellas se encuentran Indira Vizcaíno Silva en Colima, Layda Sansores San Román en Campeche, Clara Brugada Molina como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Margarita González Saravia en Morelos, Marina del Pilar Ávila Olmeda en Baja California y María Eugenia Campos Galván en Chihuahua.
A la lista se suman Evelyn Salgado Pineda en Guerrero, Lorena Cuéllar Cisneros en Tlaxcala, Teresa Jiménez Esquivel en Aguascalientes, Delfina Gómez Álvarez en el Estado de México, Mara Lezama Espinosa en Quintana Roo, Libia Dennise García Muñoz Ledo en Guanajuato y Rocío Nahle García en Veracruz.
Un cambio en la estructura política del país
Especialistas coinciden en que la creciente presencia de mujeres en cargos de alto nivel responde, en parte, a reformas de paridad de género impulsadas en los últimos años, que obligan a los partidos políticos a garantizar la participación equilibrada entre hombres y mujeres en candidaturas y cargos públicos.
Aunque persisten retos relacionados con la violencia política de género y la desigualdad en algunos espacios de decisión, la actual composición del poder político refleja un cambio estructural en la representación femenina dentro de las instituciones mexicanas.
Con una presidenta en funciones, varias titulares de dependencias federales, líderes parlamentarias y más de una decena de gobernadoras, México vive una etapa inédita en la consolidación de las mujeres en la vida pública y en los espacios de toma de decisiones.