Depresión en México: millones sin diagnóstico y atención oportuna
La depresión se ha convertido en uno de los principales retos de salud pública en México. Más de 3.6 millones de personas adultas viven con esta enfermedad mental, pero en más de la mitad de los casos no existe diagnóstico ni tratamiento, una situación que especialistas advierten puede tener consecuencias graves tanto a nivel individual como social.
Por Juan Pablo Ojeda
La depresión se ha convertido en uno de los principales retos de salud pública en México. Más de 3.6 millones de personas adultas viven con esta enfermedad mental, pero en más de la mitad de los casos no existe diagnóstico ni tratamiento, una situación que especialistas advierten puede tener consecuencias graves tanto a nivel individual como social.
El psiquiatra Alonso Morales Rivero explicó que entre 50 y 70 por ciento de quienes padecen depresión no reciben atención adecuada, ya sea farmacológica o psicoterapéutica. Esta falta de tratamiento no solo prolonga el sufrimiento, sino que incrementa el riesgo de recaídas, deterioro funcional e incluso ideación suicida, uno de los aspectos más delicados del trastorno.
El especialista subrayó que la depresión no debe confundirse con la tristeza cotidiana. Mientras la tristeza es una emoción normal ante pérdidas o situaciones adversas, la depresión es un trastorno clínico que afecta la capacidad de una persona para funcionar en su vida diaria. Sus síntomas centrales son el ánimo depresivo persistente y la anhedonia, es decir, la pérdida de la capacidad de sentir placer, y deben mantenerse al menos durante 15 días para considerarse clínicamente relevantes.
A estos síntomas se suman alteraciones del apetito, problemas de concentración, sentimientos constantes de culpa o inutilidad y pensamientos suicidas. Cuando una persona deja de disfrutar lo que antes le generaba bienestar y ve afectadas sus actividades cotidianas, explicó Morales Rivero, ya no se trata de una emoción pasajera, sino de una enfermedad que requiere atención profesional.
La Secretaría de Salud llama a la población a hablar abiertamente sobre depresión y acercarse al servicio de la Línea de la Vida
➡️ https://t.co/enzAOKEFzn pic.twitter.com/2vXW2uj6YZ
— SALUD México (@SSalud_mx) January 13, 2026
Las cifras muestran una afectación desigual. Las mujeres presentan una prevalencia hasta tres veces mayor que los hombres, especialmente entre los 40 y 59 años. No es un dato menor: la depresión es la principal causa de discapacidad en mujeres mexicanas y la novena en hombres, lo que refleja su impacto directo en la productividad, la vida familiar y el bienestar social.
Datos oficiales indican que más de 34 millones de personas en México han reportado haberse sentido deprimidas en algún momento de su vida, pero solo una minoría accede a tratamiento. El estigma sigue siendo una de las principales barreras. La salud mental continúa rodeada de prejuicios que desalientan la búsqueda de ayuda y refuerzan el subdiagnóstico.
A este escenario se suma el impacto de la pandemia de COVID-19, que agravó la prevalencia de la depresión, especialmente entre adultos jóvenes y personas mayores de 65 años. Frente a este panorama, especialistas llaman a fortalecer la detección temprana desde el primer nivel de atención médica y a normalizar el cuidado de la salud mental como parte integral de las políticas públicas.
“La depresión tiene diagnóstico, tratamiento y pronóstico”, enfatizó Morales Rivero. Bien atendida, la mayoría de las personas puede mejorar de manera significativa. El reto, coinciden expertos, es romper el estigma y garantizar que la atención llegue a quienes hoy siguen enfrentando esta enfermedad en silencio.