Aunque el Super Bowl LX se jugará en California, su impacto económico se sentirá con fuerza en la Ciudad de México. De acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la capital, el evento de la NFL generará una derrama superior a los 6 mil millones de pesos, una cifra que confirma el peso de la CDMX como uno de los mercados más importantes del futbol americano fuera de Estados Unidos.
El pronóstico apunta a que el gasto total alcanzará alrededor de 6 mil 200 millones de pesos, lo que representa un aumento de 3.7 por ciento respecto al año pasado. En términos simples, esto significa más consumo, más ventas y mayor movimiento para miles de negocios, impulsados por una tradición que cada año gana más seguidores en el país.
Según la Canaco CDMX, los aficionados destinarán entre 500 y 3 mil pesos por persona para disfrutar del partido, principalmente en comida, bebidas y productos deportivos. Para muchos hogares y grupos de amigos, el Super Bowl se ha convertido en una reunión social que va más allá del deporte y se traduce en consumo directo en la economía local.
Los principales beneficiados serán restaurantes y bares, que esperan llenos durante la transmisión del duelo entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra. A esto se suma el comercio minorista, especialmente la venta de botanas, bebidas, alimentos preparados y artículos alusivos a los equipos que disputarán el campeonato.
Otro sector que verá un repunte es el de los electrónicos, con un aumento esperado en la venta de televisores y sistemas de sonido, ya que muchos consumidores aprovechan el evento para mejorar su experiencia en casa.
Para Vicente Gutiérrez Camposeco, presidente de la Canaco CDMX, el Super Bowl es un ejemplo de cómo un evento internacional puede integrarse a la dinámica económica local. Señaló que la capital del país se consolida como un mercado estratégico para la NFL, al aportar millones de espectadores, un fenómeno que también se conecta con las inversiones que ya se realizan rumbo al Mundial de Futbol 2026.
Más allá del marcador final, el Super Bowl LX volverá a mostrar que el deporte y el entretenimiento son motores reales de la economía urbana, capaces de activar consumo, empleo y actividad comercial en una ciudad que ya juega en las grandes ligas del mercado global.