Julián LeBarón evalúa contender por la gubernatura de Chihuahua en 2027
El activista Julián LeBarón confirmó que analiza seriamente la posibilidad de competir por la gubernatura de Chihuahua en las elecciones de 2027, un movimiento que marcaría su entrada formal a la arena electoral tras años de activismo social y denuncias contra la violencia y la impunidad en México.
Por Juan Pablo Ojeda
El activista Julián LeBarón confirmó que analiza seriamente la posibilidad de competir por la gubernatura de Chihuahua en las elecciones de 2027, un movimiento que marcaría su entrada formal a la arena electoral tras años de activismo social y denuncias contra la violencia y la impunidad en México.
En entrevista radiofónica, LeBarón señaló que diversas personas se han acercado para pedirle que busque el cargo, lo que lo llevó a considerar esta opción como un proyecto real. Aclaró que, de concretarse, su participación sería totalmente independiente y ajena a los partidos políticos tradicionales.
El activista expresó confianza en que una eventual administración encabezada por ciudadanos podría generar cambios profundos en poco tiempo. Afirmó que los chihuahuenses tienen la capacidad de lograr lo que, a su juicio, la clase política no ha conseguido en décadas, aludiendo a la persistencia de la inseguridad, la corrupción y la falta de justicia en el estado.
LeBarón ha sido una de las voces más críticas frente a la violencia criminal en el norte del país y sostiene que el hartazgo social ha abierto espacio para perfiles no tradicionales en la política. Su posible candidatura se da en un contexto de desconfianza ciudadana hacia los partidos y de creciente interés por figuras independientes.
El activista es integrante de la comunidad mormona asentada en el noroeste de México, principalmente en Chihuahua, y su trayectoria pública está marcada por hechos de violencia que impactaron a su familia. En 2009, su hermano Benjamín LeBarón y su cuñado Luis fueron asesinados por grupos criminales tras negarse a pagar el rescate por el secuestro de otro familiar, un episodio que detonó su activismo.
Sin embargo, el punto de mayor visibilidad nacional e internacional ocurrió el 4 de noviembre de 2019, cuando nueve integrantes de la familia LeBarón —tres mujeres y seis menores de edad— fueron asesinados en un ataque armado entre los límites de Sonora y Chihuahua. El hecho evidenció la gravedad de la violencia en la región y colocó a LeBarón como una figura central en la exigencia de justicia.
Desde entonces, ha denunciado de forma constante la ineficacia del sistema judicial mexicano y el abandono de las comunidades por parte del Estado. También ha defendido el derecho de la sociedad a organizarse para su protección ante la ausencia de seguridad efectiva.
Aunque no ha formalizado su candidatura, el destape de Julián LeBarón abre un nuevo escenario rumbo a 2027 en Chihuahua, donde su perfil ciudadano y su discurso crítico podrían influir en el debate político y en la configuración de las próximas elecciones estatales.