Huixtla: el destino escondido con una piedra gigante y naturaleza pura
¿Sabías que en Chiapas está uno de los 10 monolitos más grandes de México?
Si creías que ya lo habías visto todo en Chiapas, es porque aún no has puesto un pie en Huixtla. Apenas a 40 kilómetros de Tapachula, este rincón del Soconusco guarda uno de los secretos mejor guardados de la geología mexicana: un monolito de proporciones épicas que mira de frente a la frontera con Guatemala. Aquí, entre el aroma a café y el calor tropical, la aventura no es una opción, es el lenguaje diario.
Un coloso de 120 metros: La Piedra de Huixtla
El protagonista indiscutible es la Piedra de Huixtla, considerada uno de los 10 monolitos más grandes de México. Con sus imponentes 120 metros de altura y 600 metros de diámetro, esta mole de roca es visible desde kilómetros a la redonda.
Para los valientes, la experiencia comienza con un trayecto en vehículos de tracción 4×4 (o hidráulica), seguido de un senderismo intenso entre la selva. El esfuerzo vale la pena cada segundo: cada 21 de marzo, el lugar se llena de misticismo con la celebración del Equinoccio de Primavera, donde locales y turistas suben a sus faldas para cargarse de energía con el primer sol de la estación.
Agua y selva: El paraíso de las cascadas
Huixtla no es solo piedra; es un laberinto de caídas de agua que cortan el aliento. Si buscas refrescarte del intenso calor chiapaneco, estas son tus paradas obligatorias:
- Cascadas de Monte Cristo: A solo 10 kilómetros al norte del pueblo, ideales para un chapuzón tras visitar el monolito.
- Cascada Santa Fe: Ubicada a 20 kilómetros al noreste, es un espectáculo visual donde el agua se desliza sobre un muro de piedra en forma de lápida.
- Cascada Villa Flor: A 16 kilómetros, cuenta con un puente colgante de madera que te ofrece la foto perfecta para el recuerdo.
De la mesa al corazón: Sabores del Soconusco
En el «lugar donde abundan las espinas» (significado de Huiztlan en náhuatl), la gastronomía es tan vibrante como su gente. No puedes irte sin probar los tamales de chipilín, el mole de olla o un pozol bien frío. Para el postre, el nuégado y el pan de palo son los reyes, acompañados siempre de un tascalate, la bebida de los dioses hecha a base de maíz, cacao y achiote.
Guía rápida para el viajero
Para que no te pierdas en el mapa, aquí los datos duros:
- Cómo llegar: Desde Tuxtla Gutiérrez son 330 kilómetros (unas 4 a 5 horas de camino) vía Arriaga por la carretera federal 200. Desde Tapachula llegas en apenas 40 minutos.
- Dónde dormir: Si buscas desconexión total, el Centro Ecoturístico Yibtón ofrece cabañas junto a cascadas. Si prefieres comodidad con alberca, CACAO Cabañas es la opción a 13 kilómetros del centro.
- El dato: Huixtla fue fundada en 1486 y fue un punto clave para los mexicas; hoy es una ciudad llena de vida que despegó con la llegada del ferrocarril en 1908.
Este es el México auténtico, el que no sale en todos los folletos pero que te marca la piel con la misma intensidad que las espinas de itzcanal que le dan nombre al pueblo.