Delcy Rodríguez: Venezuela “no está subordinada ni sometida” pese a presiones de Trump
“No estamos subordinados ni sometidos”, afirma la presidenta interina de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
CARACAS, Venezuela — En medio de la crisis política que atraviesa Venezuela después de la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, presidenta interina del país, aseguró este jueves 8 de enero de 2026 que Venezuela no está “subordinada ni sometida” a presiones externas, especialmente las del presidente estadounidense Donald Trump.
Rodríguez negó la idea de una sumisión política y defendió la dignidad del país durante un acto oficial en Caracas, tras un operativo que generó al menos 100 muertos, según cifras oficiales venezolanas.
“Hubo combate, nadie se entregó”
Durante un homenaje a los fallecidos en la operación del 3 de enero, Rodríguez declaró:
“Aquí nadie se entregó. Aquí hubo combate y hubo combate por esta patria”.
Con estas palabras, la mandataria interina buscó transmitir resistencia frente a las acciones de Washington y reforzar la narrativa de soberanía nacional.
Rodríguez estuvo acompañada de altos mandos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y de funcionarios internacionales, como el canciller cubano Bruno Rodríguez, reforzando el mensaje de unidad en torno al liderazgo chavista.
Respuesta frontal a las presiones de Trump
El enfrentamiento verbal entre Caracas y Washington ha escalado desde que las fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y a Cilia Flores en Caracas y los trasladaron a Nueva York, donde enfrentan cargos federales, incluido narcotráfico.
Rodríguez calificó a Maduro de “secuestrado” y enfatizó que Venezuela mantiene su dignidad histórica y lealtad hacia el líder depuesto, rechazando cualquier insinuación de sumisión ante Estados Unidos.
Trump y la estrategia estadounidense
Mientras tanto, Donald Trump ha hablado abiertamente sobre el futuro político de Venezuela desde la captura de Maduro. En una entrevista reciente con el New York Times, Trump afirmó que Estados Unidos podría mantener el control sobre Venezuela y su industria petrolera durante años y que existe “muy buena sintonía” con el gobierno interino encabezado por Rodríguez.
El magnate republicano ha defendido que la intervención de EE.UU. busca, entre otras cosas, aplicar sanciones y influir en la política energética venezolana, aunque estos planteamientos han sido criticados tanto a nivel internacional como por miembros del propio Partido Republicano.
Un contexto político explosivo
La declaración de Rodríguez ocurre en un momento de alta tensión geopolítica. Tras el operativo estadounidense, diversas voces internacionales han cuestionado la legalidad de la acción:
- Miembros del Consejo de Seguridad de la ONU criticaron la captura de Maduro como una violación del derecho internacional.
- Canadá y Brasil han abogado por una salida pacífica y liderada por Venezuela, enfatizando respeto a la soberanía.
Además, Trump ha sido reportado señalando que Estados Unidos “está a cargo” de Venezuela y que supervisará la reconstrucción del país, incluida su industria petrolera, una de las más grandes del mundo.
En medio de fuertes presiones externas y un panorama político regional convulsionado, Delcy Rodríguez ha optado por transmitir un mensaje de firmeza y autonomía frente a Estados Unidos y Donald Trump. Su discurso busca reforzar la narrativa de soberanía venezolana y desestimar cualquier percepción de subordinación, incluso mientras enfrenta sanciones económicas, desafíos internos y expectativas de cambios profundos en la política energética y diplomática del país.