Casas coloridas de Luis Barragán en Tacubaya: un tour secreto por el Pritzker mexicano que inspira Instagram

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Tacubaya no se presume: se descubre. Entre talleres mecánicos, vecindades antiguas y calles que parecen suspendidas en otra década, sobreviven algunas de las obras más influyentes de la arquitectura moderna. Aquí, lejos de los circuitos turísticos tradicionales, Luis Barragán construyó casas que cambiaron la forma de entender el color, la luz y el silencio. Hoy, esas fachadas aparentemente discretas se han convertido en íconos silenciosos de Instagram, aunque su verdadero valor va mucho más allá de la foto perfecta.

Tacubaya: el laboratorio íntimo de Barragán

Antes de ser el “Pritzker mexicano”, Barragán fue un arquitecto que caminó estas calles. Tacubaya fue su base creativa durante décadas: aquí vivió, experimentó y afinó un lenguaje arquitectónico profundamente personal, donde la modernidad dialoga con la tradición mexicana.

Sus casas en esta zona no buscan imponerse al entorno. Al contrario:

  • Se esconden detrás de muros ciegos

  • Revelan el color solo al cruzar la puerta

  • Privilegian la introspección sobre la exhibición

La casa-estudio: el corazón del recorrido

El punto de partida inevitable es la Casa Estudio Luis Barragán, hoy Patrimonio Mundial por la UNESCO. Desde fuera, su fachada gris no adelanta nada. Dentro, ocurre la revelación: muros rosa mexicano, amarillos profundos, luz que entra como si estuviera coreografiada.

Más que una casa, es un manifiesto:

  • El color como emoción, no decoración

  • La sombra como espacio habitable

  • El silencio como material arquitectónico

Aunque su interior no siempre es fotografiable libremente, basta una visita para entender por qué sigue influyendo a generaciones de diseñadores y creadores visuales.

Fachadas que parecen privadas (pero cuentan historias)

Alrededor de la casa-estudio, Tacubaya guarda otras viviendas diseñadas o intervenidas por Barragán. Muchas no son museos y solo pueden apreciarse desde la calle. Ahí está el verdadero “tour secreto”.

Qué observar al caminar:

  • Muros altos en tonos rosas, ocres y terracotas

  • Ventanas mínimas que controlan la mirada

  • Portones de madera sin ornamento

  • Proporciones que juegan con el peatón

Son casas que parecen decir: no mires, y por eso mismo invitan a mirar más.

Por qué estas casas conquistan Instagram

Paradójicamente, la arquitectura de Barragán —pensada para la contemplación privada— se ha vuelto un imán visual en redes sociales. ¿La razón?

  • Colores saturados que reaccionan a la luz natural

  • Planos limpios ideales para fotografía minimalista

  • Contrastes entre muros y cielo

  • Escalas humanas que funcionan perfecto en formato vertical

Pero el verdadero atractivo está en lo que no se ve: la sensación de calma que transmiten incluso desde la banqueta.

Cómo recorrer Tacubaya con respeto (y buen ojo)

Este no es un tour de selfies rápidas. Para apreciarlo:

  • Camina despacio y observa cómo cambia el color según la hora

  • Evita invadir accesos o fotografiar hacia el interior

  • Recuerda que muchas casas están habitadas

  • Lleva curiosidad, no prisa

Un buen recorrido dura menos de una hora, pero deja una impresión duradera.

Barragán más allá del algoritmo

Reducir estas casas a fondos para Instagram sería injusto. En Tacubaya, Barragán propuso una arquitectura que se siente más de lo que se entiende. Muros que protegen, colores que abrazan, espacios que invitan al recogimiento en medio del caos urbano.

Quizá por eso siguen fascinando: porque en una ciudad ruidosa y acelerada, estas casas ofrecen algo radicalmente contemporáneo —la posibilidad de detenerse.

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