179 años después, Sheinbaum entrega seis espadines en Chapultepec
Sheinbaum encabezó en Chapultepec el 179 aniversario de los Niños Héroes. La Sedena habló de soberanía. El Grito está a dos días.
Este domingo 13 de septiembre de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó en el Altar a la Patria, en el Bosque de Chapultepec, la ceremonia del 179 aniversario de la Gesta Heroica de los Niños Héroes. Llegó por la Puerta de los Leones, subió a un Jeep militar flanqueada por los secretarios de la Defensa y de Marina, y pasó lista a los cadetes caídos el 13 de septiembre de 1847, cuando el Castillo resistió la toma de las tropas de Estados Unidos. Cada nombre recibió la respuesta de rigor: “Murió por la patria”. La escena es de manual cívico. También es de calendario: faltan 48 horas para el Grito.
El protocolo no improvisó. Sheinbaum colocó ofrenda floral, montó guardia de honor y escuchó el Toque de Silencio. Una compañía de 100 cadetes disparó salva de fusilería. En el presídium estuvieron el general Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Sedena; el almirante Raymundo Pedro Morales, de Marina; Rosa Icela Rodríguez, de Gobernación; Hugo Aguilar, presidente de la Suprema Corte; Higinio Martínez y Raúl Bolaños, presidentes de las mesas del Senado y de Diputados; Ernestina Godoy, fiscal general; y Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México. El Estado fue en bloque. El discurso más largo no lo leyó la presidenta.
Lo pronunció Trevilla. Dijo que a la patria se le honra, la independencia se preserva y la soberanía se defiende, y que eso no es solo recuerdo: es mandato constitucional. “México determina su propio destino, ejerce plenamente su soberanía y cuenta con instituciones sólidas para preservarla”, afirmó. Pedió unidad nacional y transmitir a niñas, niños y jóvenes el amor por México. Refrendo, además, la lealtad de las Fuerzas Armadas a las instituciones civiles y a Sheinbaum como comandanta suprema. En una ceremonia de 1847, el presente se asomó por la puerta grande.
Sheinbaum entregó espadines a seis cadetes del Heroico Colegio Militar: Xóchitl Ortiz García, Carlos Jesús Amador González, Jocelyn García Vázquez, Uriel Sandoval Isidro, Ángel Alexia Rico Jusacamea y José Luis Alarcón Piña. Tres mujeres y tres hombres. El metal, en esa escuela, no es adorno de vitrina: marca el paso de quien asume el encargo de defender al Estado. El cadete Elías Daniel Chávez Manríquez habló por la juventud militar. Concedió que el tablero de 2026 no es el de 1847 y dijo que las nuevas generaciones arrastran una deuda con ese legado. La cifra que ancla la fecha es simple y no se mueve: 179 años.
¿Qué se conmemora, en concreto, cuando el país ya no está sitiado en el cerro? El 13 de septiembre de 1847, cadetes del Colegio Militar —entonces alojado en el Castillo— participaron en la defensa frente al Ejército de Estados Unidos. Los seis nombres que cada año regresan a la lista son Juan de la Barrera, Juan Escutia, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez. La ceremonia de este domingo sumó, como es costumbre, a José Azueta y Virgilio Uribe, de la Heroica Escuela Naval Militar y de 1914. La historia escolar los volvió monumento. El ritual de hoy los volvió lista viva.
La comparación cotidiana cabe en un salón de actos: es el minuto de silencio de la escuela, pero con cañón, Jeep y tres poderes sentados en la misma grada. El niño que agita una banderita de papel a la orilla del cortejo no discute el Tratado de Guadalupe Hidalgo. Recibe una escena. El adulto que mira por la pantalla recibe otra: soberanía dicha en voz de general, lealtad dicha frente a la presidenta, y un país que en 48 horas pasará del Altar a la Patria al balcón del Zócalo. Sheinbaum ya anticipó que en el Grito del 15 nombrará héroes y heroínas que “normalmente no se nombran”. El 13 fue el prólogo militar. El 15 será el escenario civil.
Para el lector hay un dato útil y poco solemne. El 13 de septiembre la Bandera se iza a media asta por esta efeméride. El 15 y el 16 cambian el registro: Grito, desfiles, descanso oficial. Quien tenga hijos en escuela o trámite en oficina federal ya conoce el vaivén. En Escuinapa, Sinaloa, las autoridades municipales cancelaron desfiles escolares del 14 y el 16 por seguridad. El contraste no anula a Chapultepec. Lo pone en el mapa real: hay lugares donde el 16 se ensaya y lugares donde el 16 se aplaza.
Lo que sigue está escrito en la agenda. Martes 15, Grito en el Zócalo, con programa musical que incluye a Intocable. Miércoles 16, desfile militar. La presidenta no ofreció en Chapultepec un recuento de seguridad ni un parte de guerra contemporánea; el acto se sostuvo en el lenguaje de la gesta y de la unidad. Trevilla sí ató el pasado al mandato de hoy: instituciones sólidas, destino propio, soberanía que se ejerce. Quien quiera medir esa frase no tiene que esperar al próximo 13. Puede preguntar, el martes en la sobremesa, si la soberanía de 1847 se parece a la de 2026 o solo comparte el monumento.
Cierra la nota donde la lista se vuelve pregunta. Seis nombres del siglo XIX. Seis espadines de 2026. Cien fusiles en salva. Dos días para el Grito. La pregunta para pasar de mesa es corta y no pide uniforme: ¿qué defiende hoy un país que cada 13 de septiembre vuelve a pasar lista?



