Histórico rescate de vivienda en Coahuila: justicia contra deudas que eran eternas
El Gobierno Federal lanza en Coahuila el Programa de Vivienda para el Bienestar, eliminando créditos impagables y simplificando trámites para todos.
¡Qué tal el respiro que por fin les llegó a mis parientes del norte! Resulta que en Monclova, Coahuila, la administración federal puso los puntos sobre las íes con el lanzamiento del Programa de Vivienda para el Bienestar. La cosa está clara: se acabó ese calvario de pagar y pagar sin que la deuda bajara ni un milímetro, dejando a las familias con el Jesús en la boca y la cartera de fuera.
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto con el titular del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, se lanzaron a tierras coahuilenses para dar un manotazo sobre la mesa contra lo que llamaron «el modelo neoliberal» de la vivienda. Y es que, siendo honestos, el sistema anterior parecía diseñado por el mismísimo enemigo, pues convertía el sueño de un techo propio en una pesadilla financiera de nunca acabar.
El meollo del asunto es la reestructuración masiva de créditos que eran auténticos barriles sin fondo. Durante la presentación, salieron a la luz historias que de plano le ponen a uno los pelos de punta. Imagínense el caso de doña María Eugenia Treviño: pidió 59 mil pesitos hace años, ya había desembolsado 274 mil y, por obra de la mala burocracia, ¡todavía le decían que debía un millón 200 mil! Un absurdo total que hoy quedó en ceros.
Esta nueva estrategia no solo llega a poner orden en los papeles, sino a sacudir el avispero de la construcción. La meta nacional es de 1.8 millones de viviendas, pero en Coahuila la cifra se puso buena: de las 19 mil casas proyectadas originalmente, el plan se estiró hasta las 65 mil viviendas para este sexenio. Es una inversión de 40 mil millones de pesos que busca que el estado sea la punta de lanza en este rescate habitacional.
Pero ojo, que la noticia no es solo ladrillos y cemento, sino quitarle lo «pesado» al trámite. Antes, para que el Infonavit te soltara un crédito, tenías que juntar 1,080 puntos, lo que era más difícil que encontrar lugar en el Metro en hora pico. Ahora, la instrucción es peladita y en la boca: con seis meses de cotización y ganando entre uno y dos salarios mínimos, ya estás del otro lado para solicitar tu casa.
Para los chavos que apenas van empezando su vida laboral, el panorama también cambió de color. Ya no hay que esperar décadas para ser sujeto de crédito; un joven de 18 años con su medio año de chamba formal ya puede levantar la mano. Esto le da un portazo a la incertidumbre y permite que las nuevas generaciones no se la pasen «brincando» de renta en renta por media vida.
En cuanto a la certeza jurídica, el programa viene con todo. En Coahuila se están entregando 11,500 escrituras de forma gratuita. Esto es un alivio macizo, porque todos sabemos que el papelito habla, pero a veces el costo de la escrituración —que andaba por los 16 mil pesos— era el último obstáculo que las familias nomás no podían brincar después de liquidar su deuda.
El Gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, se sumó al equipo destacando que este trabajo conjunto es lo que realmente le interesa a la gente de a pie. Al final del día, lo que importa es que el patrimonio no sea un yugo, sino un lugar seguro. Con 35,600 viviendas que ya estarán en proceso o contratadas para el cierre del segundo año, el motor económico de la región promete rugir con fuerza.
Si usted, estimado lector, anda buscando cómo entrarle a este beneficio, no le dé más vueltas y échele un ojo al portal oficial de Vivienda para el Bienestar. Los requisitos bajaron, las deudas se están congelando y, por lo visto, el derecho a la vivienda está dejando de ser un privilegio de pocos para ser una realidad de muchos. Estaremos pendientes de que estas promesas se cumplan al pie de la letra.