Laura Itzel Castillo defiende un Congreso con rumbo social
En la conmemoración del 109 aniversario de la Constitución de 1917, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, dejó un mensaje claro: el Poder Legislativo no ha sido un espectador, sino un actor central de los cambios que hoy están redefiniendo al país. Desde el Teatro de la República, en Querétaro, sostuvo que el Congreso ha actuado como un auténtico Congreso Constituyente, al asumir la responsabilidad histórica de sentar las bases de un Estado constitucional de bienestar.
Por Bruno Cortés
En la conmemoración del 109 aniversario de la Constitución de 1917, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, dejó un mensaje claro: el Poder Legislativo no ha sido un espectador, sino un actor central de los cambios que hoy están redefiniendo al país. Desde el Teatro de la República, en Querétaro, sostuvo que el Congreso ha actuado como un auténtico Congreso Constituyente, al asumir la responsabilidad histórica de sentar las bases de un Estado constitucional de bienestar.
Acompañada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, así como por representantes de los tres Poderes de la Unión, Castillo Juárez explicó que las reformas aprobadas desde 2024 no son simples ajustes legales, sino decisiones que buscan devolverle al Estado su sentido social, luego de años en los que, dijo, se priorizaron políticas alejadas de la gente durante el periodo neoliberal. En palabras sencillas, lo que defendió es que la ley vuelva a servir como herramienta para equilibrar la balanza y no sólo como un marco técnico.
La senadora recordó que desde 2018 la ciudadanía optó, por la vía democrática, por un cambio de rumbo, y que en 2024 ese proyecto recibió un respaldo amplio en las urnas. Ese apoyo, afirmó, permitió avanzar en más de 20 reformas constitucionales que hoy impactan directamente en la vida diaria: desde la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, hasta el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia, el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos, y una reforma al Poder Judicial que busca acercar la justicia a la gente común.
Castillo Juárez subrayó que estos cambios no se quedan en el papel. Aseguró que han dado pie a políticas públicas con resultados medibles, como la reducción de la pobreza para más de 13.5 millones de personas. Dicho sin tecnicismos, la apuesta es que las reformas constitucionales se traduzcan en mejores ingresos, más derechos protegidos y un Estado con mayor capacidad para responder a las necesidades básicas.
La presidenta del Senado insistió en que la Constitución no es un documento estático, sino una guía viva que obliga a avanzar, no a retroceder. Por eso recordó que el artículo primero establece el principio de progresividad de los derechos, es decir, que cada generación debe ampliar libertades y garantías, no recortarlas. En ese sentido, llamó a legisladores y autoridades a no “cansarse” y a mantener el impulso reformador.
El mensaje final fue político, pero también simbólico: que esta conmemoración no sea sólo un acto solemne, sino un compromiso con el futuro. Para Laura Itzel Castillo, el Congreso debe seguir legislando a favor de la soberanía nacional, la independencia económica y un modelo de desarrollo que ponga al centro la dignidad de las personas, como eje de la llamada Cuarta Transformación.