CCH Oriente en paro indefinido tras violento ataque a alumna en accesos del plantel
Una estudiante de sexto semestre del CCH Oriente fue agredida física y sexualmente el pasado 13 de febrero en las inmediaciones del plantel, lo que provocó un paro indefinido de labores y renovó las exigencias de mayor seguridad en la zona oriente de la Ciudad de México.
La joven, identificada como Fernanda, fue atacada cerca de la puerta 3 del plantel, ubicado en la alcaldía Iztapalapa. De acuerdo con los primeros reportes, el agresor intentó despojarla de sus pertenencias y la lesionó con un arma punzocortante, causándole heridas en abdomen y brazos, además de agredirla sexualmente.
Autoridades del plantel informaron que la alumna recibió atención médica inmediata dentro de las instalaciones, donde se le brindaron primeros auxilios antes de ser trasladada para valoración especializada. Posteriormente, se confirmó que se recupera en su domicilio y se encuentra fuera de peligro.
El caso detonó un paro indefinido de actividades académicas que inició el lunes 16 de febrero. Estudiantes colocaron mantas y cerraron accesos como medida de protesta, al señalar que la agresión evidencia fallas en la seguridad en las inmediaciones del plantel, particularmente en accesos y rutas de transporte.
En comunicados oficiales, la Universidad Nacional Autónoma de México condenó los hechos y aseguró que brindará acompañamiento jurídico y psicológico a la víctima. Asimismo, indicó que mantiene coordinación con autoridades capitalinas para reforzar la vigilancia en la zona.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que inició una carpeta de investigación por los delitos de lesiones y abuso sexual, y que se realizan diligencias para identificar y localizar al presunto responsable. Hasta el cierre de esta edición no se reportan personas detenidas.
Estudiantes organizados demandan la instalación de mesas de diálogo con autoridades universitarias y del gobierno local, así como la implementación de medidas concretas, entre ellas mayor patrullaje en horarios de entrada y salida, iluminación adecuada en calles aledañas y protocolos de reacción inmediata ante situaciones de riesgo.
El paro mantiene suspendidas clases y actividades administrativas, en tanto no se establezcan compromisos verificables. La comunidad estudiantil ha subrayado que la exigencia central no es sólo justicia en el caso de Fernanda, sino garantías estructurales de seguridad para más de 15 mil alumnos que diariamente transitan por la zona.
La situación vuelve a colocar en el debate público la vulnerabilidad de estudiantes en entornos escolares abiertos y la necesidad de coordinación efectiva entre autoridades educativas y de seguridad para prevenir delitos en zonas con alta incidencia delictiva.