8M en CDMX: mujeres desafían al gobierno y exigen resultados ante crisis de feminicidios
Miles de mujeres salieron a las calles de la Ciudad de México durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer para exigir justicia ante la violencia de género, denunciar feminicidios y desapariciones, y cuestionar las políticas públicas del gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum y de la jefa de Gobierno capitalina Clara Brugada. Entre consignas, colectivas y familiares de víctimas expresaron su inconformidad por lo que consideran una respuesta institucional insuficiente frente a una crisis que continúa cobrando la vida de mujeres en el país.
La movilización del 8 de marzo reunió a miles de manifestantes que marcharon por avenidas principales hasta el Zócalo capitalino. Durante el recorrido, se escucharon consignas como “Ni una hija menos, ni una madre rota más”, acompañadas de reclamos contra la impunidad y la falta de acciones efectivas para frenar los feminicidios, desapariciones y agresiones contra mujeres.
Entre las participantes predominó un fuerte cuestionamiento al discurso oficial sobre la reducción de la violencia de género. Jóvenes como Sofía Pedraza, de 18 años, y Amairani Quetzali, de 17, señalaron que la realidad cotidiana sigue marcada por el miedo. “Nos dicen que estamos protegidas, pero seguimos desapareciendo”, expresaron durante la protesta.
Las críticas también apuntaron a las medidas de seguridad implementadas por las autoridades. Varias colectivas denunciaron que el despliegue de vallas metálicas alrededor del Zócalo y de edificios públicos fue interpretado como una prioridad en la protección de monumentos y sedes gubernamentales, antes que de la integridad de las mujeres.
Por su parte, el gobierno capitalino informó que el operativo estuvo encabezado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien ordenó el despliegue de aproximadamente 800 mujeres policías para acompañar la manifestación. De acuerdo con datos oficiales, personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) brindó atención a 73 personas durante la jornada, sin reportarse incidentes graves.
No obstante, durante la marcha se registraron momentos de tensión cuando algunos grupos intentaron retirar las vallas colocadas frente a Palacio Nacional. Los enfrentamientos fueron menores, pero reflejaron el malestar de manifestantes que consideran que las barreras simbolizan una distancia entre el gobierno y las demandas del movimiento feminista.
Activistas territoriales y colectivos de búsqueda también participaron en la protesta para visibilizar violencias que, aseguran, permanecen invisibilizadas en las políticas públicas. Mujeres buscadoras y mujeres con discapacidad auditiva se sumaron a las consignas para denunciar desapariciones, secuestros y feminicidios que continúan sin justicia.
El reclamo se sustenta en cifras que mantienen encendida la alarma. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que cada día alrededor de 10 mujeres son asesinadas en el país. Asimismo, registros oficiales señalan que en 2024 se contabilizaron cientos de casos de feminicidio, lo que organizaciones civiles consideran evidencia de una crisis persistente.
Frente a este panorama, colectivas feministas exigieron mayor autocrítica institucional, políticas públicas más efectivas y mecanismos de protección reales para mujeres y niñas. La protesta del 8M en la capital, coincidieron activistas, volvió a colocar en el centro del debate la urgencia de atender la violencia de género con acciones concretas y resultados verificables.