Víctor Palma propone frenar sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados
En medio del intenso debate sobre las reglas electorales del país, el diputado Víctor Samuel Palma César, del PRI, puso sobre la mesa una propuesta que busca modificar uno de los puntos más sensibles del sistema político mexicano: cómo se reparten los lugares en la Cámara de Diputados después de una elección.
Por Bruno Cortés
En medio del intenso debate sobre las reglas electorales del país, el diputado Víctor Samuel Palma César, del PRI, puso sobre la mesa una propuesta que busca modificar uno de los puntos más sensibles del sistema político mexicano: cómo se reparten los lugares en la Cámara de Diputados después de una elección.
Su iniciativa plantea reformar el artículo 54 de la Constitución para establecer límites más claros a los partidos y a las coaliciones, con el objetivo de evitar lo que considera un problema creciente en la política mexicana: la sobrerrepresentación. En términos simples, esto ocurre cuando un partido o alianza obtiene un porcentaje de curules en el Congreso mucho mayor al porcentaje de votos que recibió en las urnas.
Para explicar su propuesta, Palma César recordó que el sistema electoral mexicano no surgió de la noche a la mañana. Desde mediados del siglo pasado, dijo, el país ha ido construyendo reglas para equilibrar el poder político. De hecho, recordó que en 1946 se creó la Comisión Federal de Vigilancia Electoral, considerada uno de los primeros antecedentes de las instituciones que hoy organizan las elecciones, como el Instituto Nacional Electoral.
Con el paso de los años, agregó, distintas reformas fueron modificando el sistema electoral hasta llegar al modelo actual, que combina dos formas de elegir diputados. Por un lado están los de mayoría relativa, que son los candidatos que ganan directamente en su distrito; por otro, los de representación proporcional, conocidos como “plurinominales”, que buscan dar espacio a partidos que no ganaron distritos pero sí obtuvieron votos a nivel nacional.
La idea de este sistema mixto, explicó el legislador, es que el Congreso refleje mejor la diversidad política del país. Es decir, que no solo las mayorías tengan presencia, sino también las minorías. Sin embargo, con el paso del tiempo se han generado distorsiones que, según el diputado priista, terminan favoreciendo de manera desproporcionada a la fuerza política más grande.
Un ejemplo reciente, señaló, ocurrió tras las elecciones de 2024. De acuerdo con los datos que mencionó, una coalición que obtuvo alrededor del 54 por ciento de los votos terminó con cerca del 73 por ciento de los asientos en la Cámara de Diputados. Mientras tanto, la oposición, con el 46 por ciento de los votos, quedó con apenas el 27 por ciento de la representación legislativa.
Para Palma César, esa diferencia muestra que el sistema actual puede amplificar demasiado el poder de una mayoría política. Por eso su iniciativa propone dos límites concretos: que ningún partido o coalición pueda tener más de 300 diputados en la Cámara y que tampoco pueda tener una representación mayor al porcentaje de votos que obtuvo en las elecciones.
Detrás de esta propuesta hay una preocupación política de fondo. El legislador advierte que, si no se corrigen estas distorsiones, el sistema podría terminar consolidando una mayoría dominante que controle el Congreso durante largos periodos, reduciendo la presencia y el peso de la oposición.
Desde su perspectiva, la reforma electoral que se discute actualmente no aborda este problema y, por el contrario, podría contribuir a mantener un sistema donde una sola fuerza tenga una ventaja estructural en el Congreso.
También cuestionó la legitimidad de impulsar cambios electorales desde el propio poder político, al considerar que podría interpretarse como un intento de diseñar reglas que favorezcan a quienes ya gobiernan.
Otro punto que criticó fue la forma en que se interpretaron las reglas para asignar diputaciones después de la elección de 2024. Según el legislador, en algunos momentos se trató a los partidos y a las coaliciones como si fueran lo mismo, pero en otros casos se aplicaron criterios distintos, lo que habría influido en el reparto final de escaños.
Para Palma César, el resultado de esas decisiones es claro: una mayoría con mayor poder legislativo y una oposición con menos espacio dentro del Congreso.
Por eso insiste en que su iniciativa busca corregir esa tendencia antes de que se consolide. En su visión, limitar la sobrerrepresentación no es un tema técnico ni jurídico, sino una forma de garantizar que el Congreso refleje con mayor fidelidad lo que los ciudadanos expresan en las urnas.
El debate, sin embargo, apenas comienza. Cambiar las reglas de representación en la Cámara de Diputados implica modificar la Constitución, lo que requiere acuerdos amplios entre las fuerzas políticas. Y en un Congreso polarizado, lograr ese consenso será uno de los principales retos.