Ricardo Monreal Ávila advierte riesgos globales por tensión en Medio Oriente
En medio de un escenario internacional cada vez más tenso, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, lanzó una advertencia que va más allá de la política exterior: el mundo está entrando en un momento decisivo donde cualquier error puede tener consecuencias globales.
Por Bruno Cortés
En medio de un escenario internacional cada vez más tenso, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, lanzó una advertencia que va más allá de la política exterior: el mundo está entrando en un momento decisivo donde cualquier error puede tener consecuencias globales.
A través de un texto titulado “Umbrales”, el legislador pone sobre la mesa una idea sencilla pero potente: hay momentos en la historia donde las decisiones ya no tienen vuelta atrás. Y, según su análisis, la escalada del conflicto en Medio Oriente, con Irán en el centro, es justo uno de esos puntos críticos.
Para entenderlo sin tecnicismos, Monreal usa una referencia literaria: la Divina Comedia de Dante. Habla de esos momentos donde se cruza una línea y ya no hay regreso fácil. En política internacional, eso se traduce en decisiones como mover tropas, lanzar ultimátums o cambiar mandos militares, acciones que pueden escalar conflictos rápidamente.
El legislador advierte que lo que está ocurriendo no es menor. Estados Unidos está tomando decisiones que no solo impactan a la región, sino al equilibrio global. Europa ya muestra preocupación por una posible crisis energética, mientras potencias como China y Rusia observan cada movimiento como una oportunidad estratégica.
Y aquí es donde México entra en la ecuación. Aunque no participa directamente en el conflicto, sí resiente sus efectos. Por ejemplo, si sube el precio del petróleo o hay inestabilidad financiera, eso puede pegarle a la economía nacional. Por eso, Monreal destaca que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha optado por una estrategia de prudencia: fortalecer la economía interna, mantener disciplina fiscal y evitar reacciones impulsivas.
Desde el ángulo de política pública, esto significa apostar por la estabilidad. En lugar de tomar decisiones apresuradas frente a un entorno incierto, se busca blindar la economía para resistir posibles crisis externas.
Uno de los puntos más delicados que menciona Monreal es el estrecho de Ormuz, una zona clave por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Si ese punto se bloquea o entra en conflicto, el impacto sería inmediato en precios de energía y mercados globales.
Además, recuerda que los ultimátums suelen ser peligrosos. Históricamente, han sido el inicio de conflictos mayores, como ocurrió antes de la Primera Guerra Mundial. Cuando los tiempos de respuesta se acortan y la presión aumenta, los gobiernos tienden a tomar decisiones más arriesgadas.
El mensaje de fondo es claro: el riesgo no está en un solo evento, sino en la acumulación de tensiones. Movimientos militares, discursos agresivos y decisiones centralizadas pueden coincidir y generar un escenario difícil de controlar.
Incluso dentro de Estados Unidos, señala, empiezan a aparecer tensiones internas. La historia ha demostrado que guerras largas terminan desgastando a los gobiernos y dividiendo a la sociedad, como pasó en Vietnam, Irak o Afganistán.
Al final, la reflexión de Monreal no es solo sobre geopolítica, sino sobre decisiones. En sus palabras, el mundo está frente a una encrucijada donde avanzar puede ser más peligroso que detenerse. Y ahí es donde entra la responsabilidad de los gobiernos: saber cuándo cruzar la línea y cuándo dar un paso atrás.
