Ivonne Ortega exige dos días de descanso en reforma laboral

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En medio del debate por reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, la diputada Ivonne Ortega Pacheco, coordinadora de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, levantó la mano para poner un punto que, dice, puede cambiar por completo el impacto real de la reforma: que se garanticen dos días de descanso obligatorios y que no se afecte el pago de horas extra.

2026_02_24__08_40_18pm

Por Bruno Cortés

 

En medio del debate por reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, la diputada Ivonne Ortega Pacheco, coordinadora de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, levantó la mano para poner un punto que, dice, puede cambiar por completo el impacto real de la reforma: que se garanticen dos días de descanso obligatorios y que no se afecte el pago de horas extra.

La discusión suena técnica, pero en realidad toca algo muy concreto: cuánto tiempo trabajas y cuánto te pagan por quedarte más horas. Hoy, si una persona rebasa cierto límite semanal, las horas extra se pagan al triple a partir de la novena hora adicional. Lo que advierte Ortega es que, con el nuevo planteamiento, ese pago al triple podría empezar hasta la décima segunda hora extra. En pocas palabras: habría que trabajar más tiempo antes de que te paguen mejor por ese esfuerzo adicional. Según ella, lejos de beneficiar a los trabajadores, eso podría terminar afectando su bolsillo en el corto plazo.

Eso sí, reconoce que dejar en la Constitución que la semana laboral será de 40 horas es un avance importante. No es menor. Significa que ya no sería solo una promesa política, sino un derecho respaldado por la Carta Magna. En términos sencillos: sería más difícil que en el futuro alguien dé marcha atrás.

Pero la legisladora no se quedó solo en el tema laboral. También habló de la ola de violencia reciente en distintas entidades, donde —de acuerdo con autoridades— hubo afectaciones en 24 estados por la operación de células vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación. Ortega advirtió que, aunque en Yucatán la situación se mantiene estable, no hay que confiarse. Dijo que el país podría estar viviendo una “tranquilidad falsa”, un momento de reacomodo que puede derivar en nuevos riesgos.

En ese contexto, reconoció el trabajo de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Nacional, así como del Ejército y la Marina, y pidió no regatear el reconocimiento cuando el Estado logra mostrar fortaleza frente al crimen organizado. Para ella, no ceder ante presiones y mantener detenidos a mandos intermedios envía un mensaje claro: el Estado no se dobla.

También puso sobre la mesa un tema delicado en la relación bilateral con Estados Unidos: el tráfico de armas. Señaló que muchas de las armas decomisadas provienen de ese país y que, mientras no se frene el flujo, el combate a los grupos criminales será desigual. Es decir, México puede reforzar su estrategia interna, pero si el armamento sigue cruzando la frontera, el problema se recicla.

Finalmente, sobre la posible reforma electoral, consideró que algunos partidos como el PT y el PVEM estarían actuando por instinto de sobrevivencia política y que el tema podría estar funcionando como distractor. Según su visión, mientras la atención pública se concentra en cambios electorales que aún no se conocen a detalle, en la reforma laboral podrían estarse aprobando ajustes que, en lugar de mejorar las condiciones, terminen siendo “gato por liebre” para los trabajadores.

En el fondo, el debate no es solo técnico ni exclusivo del Congreso. Se trata de algo que impacta directamente en la vida diaria: cuántas horas trabajas, cuánto descansas, cuánto ganas por tu tiempo y qué tan fuerte es el Estado frente a la inseguridad. Y en esa conversación, Ivonne Ortega busca dejar claro que reducir la jornada no debe convertirse en una simulación.

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