Frente Amplio Democrático acusa retroceso tras reforma electoral de Sheinbaum
El Frente Amplio Democrático expresó su preocupación por la aprobación de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que el proceso legislativo representó un retroceso para la democracia mexicana y se realizó sin un acuerdo amplio entre las fuerzas políticas.
Por Juan Pablo Ojeda
El Frente Amplio Democrático expresó su preocupación por la aprobación de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al considerar que el proceso legislativo representó un retroceso para la democracia mexicana y se realizó sin un acuerdo amplio entre las fuerzas políticas.
En un posicionamiento público, la organización —integrada por académicos, exlegisladores, juristas, investigadores, activistas y ciudadanos— cuestionó que la reforma constitucional se aprobara sin el respaldo de los partidos de oposición. A su juicio, los cambios a las reglas electorales deben construirse mediante consensos políticos amplios, ya que afectan directamente la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas.
El Frente Amplio Democrático sostuvo que el sistema electoral mexicano se ha consolidado durante décadas como un mecanismo que permite la alternancia política y la participación plural de la sociedad. Sin embargo, advirtió que aprobar modificaciones constitucionales únicamente con los votos de una fuerza política pone en riesgo esos avances institucionales.
La organización también criticó que la reforma se justificara bajo el argumento de representar un “mandato del pueblo”, ya que, según señaló, no hubo un diálogo plural entre los distintos partidos ni un proceso de negociación legislativa que permitiera construir acuerdos.
De acuerdo con el FAD, las reglas electorales no deberían modificarse mediante imposiciones políticas, sino mediante consensos que garanticen estabilidad institucional y legitimidad democrática. El organismo señaló que cuando se trata de reformas constitucionales —especialmente en materia electoral— resulta indispensable que participen todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso.
La reforma electoral fue aprobada el 10 de marzo en la Cámara de Diputados de México con 45 votos a favor, todos correspondientes a legisladores de Morena, mientras que 39 diputados votaron en contra. Entre los votos negativos estuvieron legisladores de Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional, Partido del Trabajo, Partido Verde Ecologista de México y Movimiento Ciudadano.
Desde que se presentó la iniciativa, la discusión generó un fuerte debate político en el país. Los partidos opositores anticiparon su rechazo al proyecto al considerar que podría alterar el equilibrio del sistema electoral mexicano.
En su comunicado, el Frente Amplio Democrático reiteró que la democracia constitucional se sostiene en principios como la legalidad, la transparencia institucional y el equilibrio entre poderes. También subrayó que el respeto al debido proceso y la transparencia en las decisiones públicas son obligaciones legales del Estado y no concesiones de las autoridades.
Finalmente, la organización hizo un llamado a los legisladores a actuar con “responsabilidad histórica” para garantizar que cualquier modificación al sistema electoral fortalezca las instituciones democráticas y preserve la confianza ciudadana en los procesos electorales.