Diputados aprueban monedas conmemorativas del Mundial 2026
Con 452 votos a favor y solo uno en contra, la Cámara de Diputados aprobó emitir tres monedas conmemorativas por la Copa Mundial de la FIFA 2026, que organizarán México, Estados Unidos y Canadá. La iniciativa fue enviada por la presidenta de la República y ahora pasa al Senado para su revisión final.
Por Bruno Cortés
Con 452 votos a favor y solo uno en contra, la Cámara de Diputados aprobó emitir tres monedas conmemorativas por la Copa Mundial de la FIFA 2026, que organizarán México, Estados Unidos y Canadá. La iniciativa fue enviada por la presidenta de la República y ahora pasa al Senado para su revisión final.
En términos simples, el Congreso autorizó que el Banco de México acuñe tres piezas especiales: una de oro puro con valor nominal de 25 pesos, otra de plata pura con valor de 10 pesos y una moneda bimetálica de 20 pesos que sí estará pensada para circular de manera cotidiana. No se trata de cambiar el sistema monetario ni de crear una nueva familia de monedas, sino de lanzar ediciones conmemorativas que recuerden un evento que tendrá los reflectores del mundo sobre el país.
Durante el debate, legisladores de distintos partidos coincidieron en que el Mundial no es solo un torneo deportivo, sino un momento de identidad colectiva. En México, el fútbol rebasa la cancha: se vive en las casas, en las plazas, en las colonias y en reuniones familiares. Bajo esa lógica, las monedas no solo representan un valor nominal, sino un símbolo de memoria compartida.
Desde el punto de vista de política pública, este tipo de emisiones buscan fortalecer la identidad nacional, difundir cultura y fomentar el ahorro y la inversión en piezas de colección. México tiene tradición en acuñar monedas por eventos históricos y culturales, y el Mundial 2026 se considera un acontecimiento de especial trascendencia por su magnitud y proyección global.
La moneda de 20 pesos, con su forma dodecagonal, tendrá un papel especial porque circulará en la vida diaria. Es decir, no quedará solo en manos de coleccionistas. La intención es que pase de mano en mano y que, dentro de años, alguien la encuentre y recuerde que México fue sede de un Mundial histórico, el primero con tres países organizadores y el tercero en territorio nacional.
Durante la discusión también se subrayó que un Mundial exitoso no depende solo de símbolos, sino de planeación, seguridad, infraestructura y servicios públicos de calidad. Sin embargo, hubo consenso en que estas piezas no generan riesgo económico ni alteran la estabilidad monetaria, ya que se enmarcan dentro de las facultades legales del Banco de México y siguen precedentes de emisiones anteriores.
En el fondo, lo que aprobó la Cámara no es solo la fabricación de monedas, sino un gesto institucional para dejar constancia de un evento que colocará a México ante los ojos del mundo. El Mundial 2026 combinará deporte, economía, cultura y política, y estas monedas serán una forma tangible de guardar ese momento en la memoria colectiva.