Israel bombardea 100 objetivos en Beirut; colapsa el sistema de salud libanés
Ataque simultáneo de 10 minutos deja decenas de muertos y cientos de heridos. Líbano supera los 1,500 fallecidos en el conflicto.
Por Juan Pablo Ojeda
El Ejército de Israel ejecutó este miércoles su mayor ofensiva militar sobre el Líbano desde el inicio de las hostilidades el pasado 2 de marzo, desplegando un ataque aéreo coordinado que impactó más de 100 objetivos en un lapso de 10 minutos. La operación simultánea colapsó la infraestructura urbana y los servicios de emergencia en los suburbios del sur de la capital, conocidos como el Dahye, y en sectores céntricos de Beirut.
El balance preliminar del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública libanés cuantifica el impacto en «decenas» de víctimas mortales y «cientos» de heridos. Esta cifra se suma al registro acumulado de las autoridades sanitarias, que documenta más de 1,500 personas fallecidas y 4,800 heridos a nivel nacional durante las últimas cinco semanas de conflicto armado.
Las coordenadas geográficas del bombardeo abarcaron zonas residenciales y comerciales de alta densidad. En el Dahye, los proyectiles alcanzaron Bir Hassan, Al Rihab, Hay Al Solloum, Al Shiah, Al Choueifat, Aramoun (Al Bayader), Kfoun y Bshamoun al Madaress. Simultáneamente, la aviación israelí penetró en el perímetro central de Beirut, impactando Barbour, Corniche al Mazraa, Ain al Mreisseh y Burj Abi Haidar.
La logística de los cuerpos de rescate se encuentra rebasada. Reportes de la agencia EFE en el terreno confirmaron la movilización masiva de camiones de bomberos y decenas de ambulancias desde los epicentros de las explosiones. La dependencia gubernamental emitió una alerta de tráfico, ordenando a la población civil despejar las vías principales para permitir la distribución de heridos hacia la red hospitalaria según el nivel de triaje.
Desde el punto de vista táctico, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) justificaron la ofensiva argumentando la destrucción de infraestructura crítica del grupo chií Hezbolá. El informe militar detalla que los bombardeos en Beirut, el Valle de la Bekaa y el sur del país neutralizaron centros de inteligencia, plataformas de lanzamiento de misiles y bases navales operativas de la organización.
El ataque se focalizó específicamente en mermar las capacidades operativas de los cuerpos de élite de Hezbolá. Las FDI confirmaron que entre los 100 objetivos destruidos se encontraban activos estratégicos pertenecientes a la Fuerza Radwan y a su unidad aérea 127, responsables de la logística de drones y operaciones transfronterizas.
Un dato técnico relevante de esta ofensiva es la ausencia de protocolos de evacuación. La Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN) documentó que las FDI no emitieron alertas previas para la población civil en ninguna de las áreas atacadas, contraviniendo los procedimientos observados en operaciones militares anteriores y exacerbando el número de víctimas en zonas que no habían sido blanco de la aviación hasta este miércoles.
