La historia de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, sigue revelando datos que muestran cómo operaba el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Autoridades federales sabían desde 2019 que padecía insuficiencia renal, un diagnóstico que habría marcado varias de sus decisiones logísticas y de seguridad en los últimos años.
De acuerdo con información de inteligencia, en julio de 2020 se localizó un hospital recién construido en una zona arbolada de difícil acceso en El Acíhuatl, a unos 50 kilómetros de Villa Purificación, considerado bastión histórico del CJNG. El inmueble estaba rodeado de viviendas y contaba con varios caminos de entrada y salida, una característica clave para la movilidad y protección del círculo cercano del narcotraficante.
La instalación, según los reportes, habría sido edificada principalmente para atender la salud de “El Mencho”, aunque también podía brindar servicio a su familia, su equipo de seguridad e incluso a habitantes de la zona. El dato no es menor: la salud del líder criminal se convirtió en un asunto estratégico para la organización.
Villa Purificación ya había sido escenario de un hecho que marcó la confrontación entre el Estado y el CJNG. En mayo de 2015, durante un operativo federal para capturarlo, fue derribado un helicóptero del Ejército mexicano, uno de los episodios más violentos en la lucha contra ese grupo criminal.
Tras su abatimiento, el cuerpo de Oseguera Cervantes fue trasladado a la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), en la alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, donde se le practicó la necropsia de ley para su identificación oficial. Hasta ahora no se ha confirmado si las autoridades harán públicos los detalles sobre los padecimientos que enfrentaba.
El hallazgo del hospital muestra cómo, además de su estructura armada, el CJNG también construyó redes paralelas para garantizar la supervivencia de su líder, incluso en el terreno médico.