La larga batalla entre la UEFA y los impulsores de la Superliga empieza a bajar la intensidad. Este 11 de febrero de 2026, el organismo que rige el futbol europeo anunció un acuerdo de principios con los Clubes Europeos (EFC) y el Real Madrid para encauzar el conflicto legal que arrastran desde 2021.
El pacto, según el comunicado oficial, busca priorizar “el bienestar del futbol de clubes en Europa”, respetando el mérito deportivo, reforzando la sostenibilidad financiera a largo plazo y mejorando la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología. Más allá de las palabras institucionales, el mensaje es claro: se abre una vía para cerrar las disputas judiciales relacionadas con la Superliga una vez que estos principios se implementen.
El anuncio llega en un momento clave, previo a la reunión del Comité Ejecutivo de la UEFA en Bruselas y al 50 Congreso Ordinario del organismo. También ocurre días después de que el Barcelona formalizara su desvinculación total del proyecto, dejando al Real Madrid como su principal defensor.
Florentino Pérez había reiterado en noviembre pasado que no renunciaría a la Superliga y que incluso reclamaría daños a la UEFA. Por su parte, la empresa promotora A22 Sports Management inició trámites legales tras varios fallos judiciales, incluido el pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en 2023, que señaló que la UEFA abusaba de su posición dominante.
Ahora, con este acuerdo de principios, se abre una etapa distinta. No significa necesariamente la creación inmediata de una nueva competición, pero sí un intento por redefinir las reglas del juego en el futbol europeo. Tras años de tensiones, demandas y protestas de aficionados, el conflicto parece encaminarse hacia una solución negociada.