La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó en claro que ningún cargo público ni las siglas de Morena representan un escudo para cometer delitos o incurrir en actos de corrupción. Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que cualquier funcionario que viole la ley deberá enfrentar a la justicia, sin distinción de partido ni posición política.
El pronunciamiento se dio tras ser cuestionada por la detención de Diego “N”, alcalde de Tequila, Jalisco, postulado por Morena y hoy investigado por presuntamente encabezar una red de extorsión vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación. Sheinbaum fue tajante al señalar que “ningún partido político y menos Morena puede ser un paraguas para delinquir o para corromperse”, y afirmó que este principio debe quedar claro para todo el país.
Sobre cómo el edil logró ser candidato sin que se detectaran antecedentes, la presidenta explicó que, como parte de los procesos internos, se consultó a la Fiscalía General de la República y a fiscalías estatales para verificar si existían carpetas de investigación contra aspirantes a cargos de elección popular. En ese momento, dijo, no hubo información oficial que advirtiera vínculos con la delincuencia organizada o posibles actos de corrupción. “Malo sería que cuando uno sabe, no actúe”, puntualizó.
Sheinbaum destacó que el caso se originó a partir de denuncias ciudadanas, incluidas quejas de empresarios que incluso llegaron directamente a la Presidencia. Para la mandataria, la participación social es clave para combatir la impunidad, pues permite que las autoridades investiguen, integren pruebas y actúen con oportunidad.
Aclaró que, como en cualquier proceso legal, el alcalde detenido tiene derecho a defenderse y será un juez quien determine su responsabilidad. “Cuando hablamos de cero impunidad es precisamente eso: investigar, llevar los casos ante la justicia y que sea el Poder Judicial quien resuelva”, explicó.
Finalmente, la presidenta vinculó este caso con la estrategia nacional de seguridad y reiteró que el objetivo del gobierno es reducir todos los delitos, no sólo los de alto impacto. Señaló que mientras persistan conductas delictivas, la percepción de inseguridad no disminuirá, por lo que insistió en fortalecer la coordinación entre el gobierno federal, los estados y las fiscalías locales, como ocurre actualmente en entidades como Michoacán.